viernes, 26 de diciembre de 2008

Versos de felinos


Para los amantes de los gatos.

Si alguien me pidiera que me identificase con un animal, lo cierto es que no sabría cuál elegir. A veces me siento como un pájaro, un gorrión que de rama en rama va, o quizá una gacela imponente, ágil, elegante. También podría decantarme por una especie algo perruna ya que perro soy un rato, e incluso imponente, como un oso… Pero lo que pocas veces pediría es ser un gato…

Una noche Max miraba
atentamente a su gato,
le ató el ojo en la cabeza,
lo invitó a pasear un rato.

Niebla y humo, luna llena,
vio lo que veía el felino;
de pronto apareció una hembra
y entonces cambió el destino.

El gato saltó una barda
persiguiendo a esa hermosura;
Max sólo exclamó: “¡no tardes!”,
¡lo seguiría en su aventura!

Era otra forma de soñar
muy vívida y sin sonido:
vio tejados, callejones,
y a quienes no se han dormido.

Pero el amor entre gatos
es con uñas y es salvaje,
el ojo salió volando
y se perdió entre el follaje.

Max partió en busca de su ojo
con linterna y cantimplora,
cruzó un parque entre tinieblas
sin preguntarse la hora […]

Luigi Amara
Una madrugada tenebrosa
En: Las aventuras de Max y su ojo submarino.
Ilustraciones de Jonathan Farr
2007. México: FCE.
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