miércoles, 22 de septiembre de 2010

Reencontrarse


Son Torremolinos, Gandia, El Puerto de Santa María, Sitges o Benidorm, abanderadas de primer orden de las costas españolas, cosa que los veraneantes agradecen a manos llenas (de billetes, se sobreentiende…), pero como el que aquí se expresa es hombre de secano, casi un melón de piel de sapo, se encerriza en elegir Madrid como destino de sol y ¿playa? (¿Quién dijo que París bien vale una misa que lo hincho?... Menos mal que no soy madrileño de chotis y rosquillas listas, porque habría que soportarme a base de rosquillas tontas y algún que otro Tranquimazid®…). Por ello, ni corto ni perezoso, allá por el mes de julio, cuando el calor apretaba y aprovechando unos días entre examen y examen, enganché el macuto y me perdí por calles como la del Pez o la de las Infantas. Y perdido como estaba me dediqué a encontrarme: que si buscando este ensayo en la cuesta de Claudio Moyano, que si degustando un par de cañas en “Casa Parrondo”, que si unos fideos chinos en el subterráneo de Plaza de España, que si desde Cascorro a la Plaza de la Beata me encaramo a la terraza de “La Casa Encendida”, que mire usted los goles que le zampamos a los alemanes, ¡y a semifinales! (Nota: la semana que viene les prometo una de fútbol y chovinismo), que si esto, que si lo otro, que si lo de más allá…, pero ¡Ay Carmela! la banalidad no dio para más y quiso truncarse cuando pasé por la puerta de una buena librería (¡Soy humano, odo!) y no pude resistir la tentación de echar una ojeada rápida a los títulos de reciente (a estas alturas no tan reciente) factura…
Podría recomendarles unos cuantos de los que allí leí, pero quizá el más apropiado para esta segunda reseña de la temporada y puesto que en la primera no nos dimos el pertinente abrazo de amigos que se vuelven a ver tras un tiempo, sea El encuentro, una pequeña historieta gráfica para primeros lectores de Enrique Flores y editada por El jinete azul que, con trazo vigoroso y en pocas páginas, nos habla de eso mismo, de los reencuentros.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ánimo Román, que hay un nuevo curso por estrenar!!!! Ya esperaba desde hace tiempo nuevas entradas, un saludo desde el levante alicantino. Luis.