miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿Quién es quién en las reuniones de trabajo?


En todas las reuniones de trabajo experimento una doble sensación, esa que mezcla admiración y desprecio hacia la especie humana. Y no es de extrañar puesto que, cuando el hombre se ubica entre sus iguales, se transforma en el ser social que es (que por otra parte es el que la Sociedad está empeñado en hacer desaparecer). Es así como los hombres damos muestras de nuestros intereses, de nuestras habilidades sociales, de las destrezas que dominamos y de nuestras carencias: sólo en presencia de otros seres humanos somos quienes realmente somos.


Me chifla observar detenidamente los comportamientos de mis colegas y corroborar quién es quién en un juego de intereses individuales y compartidos. Oír, ver y callar son los tres verbos clave en un método ciéntifico de andar por casa que te deja dilucidar quiénes son los palmeros de quién, a quién se la suda todo este tinglao, quiénes tienen intereses opuestos, a quiénes les encanta escuchar sus trinos melodiosos, quiénes necesitan aplausos y quiénes viven de la manera más desinteresada. Ayuda a distinguir entre quien necesitan tu aprobación y quien juzga sin piedad, entre quien piensa con quietud y quien se deja llevar por las arengas de la marabunta, entre quien manda sin hablar y quien habla por no callar, entre quienes miran hacia el futuro y quienes miran hacia el presente, quienes ambicionan y quienes se conforman, quienes luchan y quienes claudican, entre aquellos que son expertos en la guerra y aquellos que no llegan a escuderos principiantes. Pregúntense cuando estén en mitad de un encuentro laboral: ¿Quiénes enmascaran sus dobles intenciones? ¿Quiénes abogan por la transparencia? ¿Quiénes ensalzan sus virtudes para dejar de ser mediocres? ¿Quiénes imponen su ley por miedo a la derrota? ¿Quiénes consensúan en pro del triunfo? Quiénes necesitan la aprobación de los demás para justificar sus faltas?... Como siempre ocurre, concluiremos sintetizando todo en cigarras perezosas y hormigas hacendosas, pero más nos valdría dejar de ver la paja en el ojo ajeno y advertir la viga en el nuestro.


No obstante y si su sueño pasa por ser un gran investigador privado (¿A quién no le gustaría ser un afamado detective y criminólogo?), lo mejor es entrenar esa capacidad de percepción-análisis a través de dos libritos muy agradables de Olivier Tallec titulados Quién Qué Dónde y Quién Qué Quién. Este par de álbumes editados en castellano por la editorial BiraBiro nos invitan al mundo de la observación de las imágenes a partir del juego del acertijo y los pequeños detalles. Así que ya saben, una de dos: a prestan atención a los patrones de comportamiento de los que les rodean o bajan el interruptor hasta desconectar.


1 comentario:

Arual Gallardo dijo...

Hola,
dejame decirte que me ha gustado mucho la entrada, es muy interesante y a la vez todo lo que piensas estoy totalmente de acuerdo, cuanta razón tienes.
He seguido tu blog ya que es muy interesante, me seguirías devuelta si te gusta el mío?.
Un abrazo

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