Mostrando entradas con la etiqueta Eric Carle. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eric Carle. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Regalos para los más pequeños


Durante los próximos días seguro que se devanarán los sesos preguntándose qué carajo les van a regalar a sus seres queridos esta Navidad… y se repetirá la misma escena de siempre… “A mamá la arreglamos con un frasco de colonia, a papá una corbata no le viene mal, a la parienta cualquier trapillo, al hijo adolescente le endosamos algún videojuego, y ¿al pequeño de la casa…? ¿Qué le regalamos al mengajo…? Tiene muchos puzles, muñecos y peluches de todo tipo, juegos didácticos a porrón… ¡Qué dilema!”
Y yo les digo: es hora que se decanten por un libro para primeros lectores, con pocas páginas, ilustraciones de líneas sencillas y poco texto. Que sea resistente a los golpes, a los mordiscos, a las babas y a las peleas. Vamos, lo que se llama un “boardbook”. Con ellos el nene podrá aprender cuestiones básicas de su entorno, los nombres de las cosas que le rodean y que le son familiares, los números o las letras.
¡Anímense a visitar una librería! ¡Adquieran un par de libritos de esta pequeña selección e introduzcan a los futuros lectores en este gran mundo que son los libros infantiles! No se lo piensen y ¡al ataque!


WIEHLE, Katryn. 2014. Mi pequeño jardín / Mi pequeño bosque. Editorial Lóguez.


CARLE, Eric. 2014. Colección Mi primer libro de…Números, Formas, Colores y Palabras-. Editorial Kókinos.


 MIURA, Taro. 2014. Colección Vehículos de Trabajo -¡Hop!, ¡Yo me encargo! y ¿Llegará?-. Ediciones La Fragatina.


RUBIO, Antonio y VILLÁN, Óscar. 2014 (Reimpresión). Colección De la cuna a la luna (Duros) –Luna, Cinco, Cocodrilo y Miau-. Editorial Kalandraka. 


miércoles, 2 de septiembre de 2009

De grillos


Le gustaba descansar apaciblemente sobre el lecho de hojas y yerba que le habíamos preparado. Durante la tarde de aquel sábado, agosto rozaba septiembre con relámpagos y granizo. Pequeños ríos surcaban la tierra inundando todo lo que pillaban a su paso, desde hormigueros abandonados hasta pequeñas madrigueras. Madrigueras como la de aquel grillo.
Le proporcionamos un nuevo cobijo en aquella caja de cartón casi derruida por el tiempo y lo dejamos cantar durante las noches que restaban del verano. Era un grillo listo. Sabía cuando cantar. Le gustaba el bullicio de la feria septembrina, pero en cambio nos dejaba dormir en las noches frescas y tranquilas.
Si quieren saber su nombre les advierto que no lo tenía. Las costumbres del campo son muy serias en eso: sólo merecen bautizo los animales con pelo. Así que nos limitábamos a mirarlo mientras lentamente se movía buscando recovecos bajo su cama de paja y broza.
Una noche, por descuido, arrimamos la caja al quicio de la ventana y a la mañana siguiente, nada ya supimos de él. Su marcha nos dejó una sensación de lleno vacío, pues no sabíamos si había muerto o buscado nuevos territorios donde excavar otro hogar. Aun así, escuchábamos a la noche, para entre sus ruidos, buscar aquel que perteneciera a nuestro pequeño amigo.

Carle, Eric. 2003. El grillo silencioso. Madrid: Kókinos.

martes, 4 de noviembre de 2008

Peces, mariscos y otras delicatessen


Según se comenta entre los mariscadores, en las lonjas y algunas cofradías de pescadores, esta navidad nos vamos a atiborrar de pescado y marisco barato, aunque no sé si creérmelo… ¡Ojalá fuese cierto!... Y es que tengo en la panza un deseo: reventar a base de mejillones y carabineros (estos últimos no los he catado jamás). También les digo que si me ponen un besugo al horno, tampoco le hago ascos… pero bueno, si en vez de todo esto me tengo que conformar con unas sardinas saladas y tortilla española, no voy a llorar, se lo aseguro… que a engullir no me gana nadie.
Dado lo marino de esta disquisición de hoy, qué menos que hablar de dos títulos cincelados a base de pescado. El primero pertenece a uno de los mejores autores de Literatura Infantil del momento, Eric Carle, del que hablaré en más de una ocasión (no lo había mencionado hasta ahora, cuestión imperdonable). Don Caballito de Mar es un libro redondo, me enganchó nada más verlo. Además de ser una obra con enorme éxito entre el público infantil (corroborado, créame), sus ilustraciones tienen una calidad inmejorable. Ayudándose de realidades etológicas (reproductivas y de camuflaje) de ciertos peces, Carle, esboza con sus collages una historia divertida y cercana.
Mi segunda sugerencia se trata de una reedición (los clásicos son los clásicos) de uno de los títulos de Leo Lionni, Nadarín (Kalandraka). Nadarín es un paseo por los fondos marinos. Algas, medusas, anémonas y langostas acompañan a Nadarín en la búsqueda de una solución para que los peces grandes no acaben ni con él, ni con sus pequeños amigos. Destacar que es uno de los pocos álbumes ilustrados donde Lionni se aparta de sus característicos collages y trabaja con la acuarela y las técnicas de estampación. Un buen ejemplo de libro sencillo y efectivo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...