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lunes, 1 de junio de 2015

De ferias del libro y postureo cultural


Tras consumir algunas horas de lunes y constatar que voy necesitando unas buenas vacaciones, me sumerjo en las redes sociales y constato que El Retiro ha sido el mejor lugar para perderse este fin de semana. Aunque han llegado libreros, editores, autores e ilustradores desde todos los puntos de España, ¿habrá hueco para los lectores? ¿Los auténticos lectores?...
Está claro que aquí, lo que interesa, es vender, y para vender, además de tener un producto medianamente decente, hay que darlo a conocer, darle visibilidad, exhibirlo, es decir, dejarse querer. Para eso están las pasarelas del cartoné (como la Feria del Libro de Madrid) que ejercen de vivo escaparate en el que lucir cultura y dignidad es el absoluto mandamiento. Por ello los estamentos literarios acuden en masa a tales encuentros, esbozan la mejor de sus sonrisas, se echan fotos con este y con el otro, y regalan muchos autógrafos… Hasta ahí, todo se mantiene dentro de la lógica comercial (que se ve que últimamente es lo que menos importa).


Lo que resulta más fuera de órbita es toda esa caterva de enteraos, meapilas y culturetas que intentan salir de su miseria a base de pasearse entre escritores y otros seres editoriales (¡No se piensen ustedes que los hambrientos son patrimonio exclusivo de políticos y millonarios!). Si no me creen, dense un paseo por las redes sociales y corroboren por ustedes mismos las ganas que hay de decirle al mundo lo cultos y leídos que somos, lo bien que invertimos nuestros dineros en papel impreso, y lo íntegros que somos al enseñarle a nuestros hijos lo que de verdad importa: pan y tinta, aunque sea con sangre (que es lo que más gusta, aunque no sea frita).


Parafernalias aparte (muchos apuntan a la Semana Santa sevillana o el camino rociero, pero pocos señalan el “postureo” que acarrean los eventos culturales… la misma mierda con saetas o sin ellas) cabe preguntarse: ¿Por qué al ser humano le gusta encriptar sus intenciones, envolverlas de un celofán brillante y tirar “p’adelante”, aunque sea con un libro bajo el brazo?
Sigan mis consejos y este verano, en vez de loción solar, embadúrnense de pringue cultural, una que enaltece el alma, nos traslada a un plano quasi-celestial y nos facilita el voto (¿Soy el único que está hasta los cojones de que algunos alardeen de votantes de primera por haber leído cuatro libros?… Qué lata eso de leer a Murakami y mear colonia…). Eso sí, antes de decir cuántos libros se han leído ante una panda de ignorantes (¡Qué costumbre tan mala esa de medirse las fuerzas en desigualdad de condiciones!), aprendan a distinguir entre ensayo y novela, entre un cuento y un relato, entre la rima y la narrativa, algo a lo que puede ayudarles La vaca Victoria, un personaje muy literario creado por Nono Granero (editorial Milrazones/Milratones) con el que bien vale mantener una conversación antes de acercarse por el paseo de coches del citado parque y estrenar moreno intelectual.


viernes, 29 de mayo de 2015

Junio de LIJ


Tras el fin de semana cruzamos a un nuevo periodo de tiempo llamado junio, un mes que, además de ser la antesala de un verano que muchos ansiamos (despertares pausados, siesta, piscina, lectura y cervecita nocturna), trae mucho trajín en cuanto a LIJ se refiere ya que se suceden en él multitud de citas con los libros infantiles y, cómo no, tenía que hacerme eco de los más importantes, que para eso estamos. He aquí unas cuantas sugerencias para invertir mañanas, tardes y fines de semana.


Empezamos con la Feria del Libro de Madrid en su edición de este año 2015. Desde hoy (29 de mayo) hasta el próximo 14 de junio, el Parque del Buen Retiro se llenará de casetas y pabellones en los que tendrán lugar todo tipo de actividades relacionadas con la literatura (sea del tipo que sea), desde firmas de ejemplares, presentaciones, mesas redondas, charlas-coloquio, cuentacuentos, talleres y todo un sinfín de variedades que luchan por enaltecer ese luminoso objeto llamado libro.


Continuamos con el Encuentro Internacional de Ilustración de Valladolid, heredero del conocido Ilustratour (ya se habrán percatado ustedes que este evento se ha trasladado a Madrid en su edición de este año) y con la presencia de notables representantes en esto de la ilustración de libros infantiles, comienza su andadura durante los días 11, 12, 13 y 14 de Junio, en los que Pucela, esa ciudad tan hermosa y en la que desarrollan su actividad muchos y buenos profesionales de este ámbito, se llenará de talleres, charlas y exposiciones en los que el álbum ilustrado tendrá una gran presencia.


Paralelamente y durante el mismo fin de semana -12, 13 y 14 de Junio- (¡Qué manía tienen los organizadores de solapar eventos!), tiene lugar el encuentro con la narración oral más importante de nuestro país, la Maratón de los Cuentos de Guadalajara, en la que cuenteros nacionales e internacionales pulularán por los rincones más emblemáticos de la ciudad en busca de público y auditorio digno de sus historias y palabras que, seguramente, no defraudarán.


Por último y como antesala a todo este trajín, les recomiendo darse un paseo por la Castellana y entrar en el Museo ABC de Ilustración para disfrutar con la exposición Caperucitas al rojo vivo, una muestra que, hasta el próximo domingo (31 de mayo) recoge un buen puñado de ilustraciones clásicas (Gustave Dore o Walter Crane) o contemporáneas (Ana Juan, Emilio Urberuaga, Javier Zabala, Miguel Tanco o Patricia Metola) de este cuento tantas veces contado.
Ya saben, el que se aburre en junio, es porque quiere.


martes, 31 de marzo de 2015

Decálogo del ilustrador en la feria de Bolonia


Por fin se ha dado el pistoletazo de salida a ese gran escaparate “lijero” conocido como Feria de Bolonia. Coincidiendo este año con el periodo vacacional (a más de uno le ha venido de perlas para darse un garbeo por la Liga Norte italiana) y con la celebración del Día del Libro Infantil  (próximo jueves) se intuye un evento un tanto animado (que por cierto no veré este año…, es lo que tienen azulejos, ladrillos, cemento y escombro, ¡quién me mandará!).
Además de la gran cantidad de actividades, presentaciones de libros, coloquios, mesas redondas, ágapes, encuentros repentinos, exposiciones y el muro publicitario de la entrada (me chifla ese lugar atestado de carteles improvisados, tarjetas de visita y, sobre todo, de anuncios ilustrados), la Bologna Children's Book Fair no deja de ser una feria comercial en la que priman los negocios.
De entre todos los profesionales que van a buscarse la vida, siempre me llaman la atención los ilustradores que, tras esperar largas colas, intentan hallar la oportunidad que les haga despuntar en próximas temporadas en esto del libro infantil. A pesar de lo hermoso que tiene buscar un sueño, no hemos de olvidar la realidad con la que topan estos profesionales…
Para evitar peligros y desilusiones innecesarias, he aquí una serie de consejos (aparte de hacerse visibles en el muro de los ilustradores, obligación para todos estos artistas, me aventuro a cuestiones más prácticas), mi decálogo para el ilustrador que visita Bolonia (por primera o undécima vez, ya saben que el hombre tropieza y tropieza hasta cotas insospechadas) con ánimo de abrirse hueco en el negocio editorial:
1º. Saber qué editoriales estarán en la feria. El elenco de editoriales y agencias asistentes a este tipo de ferias se hace público con el suficiente tiempo de antelación, por lo que la visita ha de ser preparada con anterioridad.
2º. Clasificarlas en grupos con ciertas similitudes. Editoriales internacionales, grandes grupos nacionales, casas independientes que publican en varios idiomas y otras que se dedican a ámbitos más restringidos, editores locales, de occidente u orientales… Todas las empresas tienen sus particularidades y debemos saberlas antes de sumergirnos en ellas.
3º. Estudiar el fondo editorial de cada una de ellas (hay editoriales más eclécticas y otras más especializadas en un tipo de libro o ilustración) y ver si nuestro estilo tiene cabida en alguna.
4º. Pedir información a otros colegas de profesión sobre estas editoriales para conocer de antemano sus bazas, los puntos débiles o, simplemente para descartarlas de nuestra selección. En las redes sociales hay lugares donde se puede intercambiar información y opiniones sobre ciertos editores y agencias de ilustración: use la experiencia previa de otros.
5º. Elegir y solicitar cita con antelación y optimizar así nuestra estancia allí. Una agenda bien estructurada es más práctico que acarrear sin rumbo nuestro portfolio (no soy partidario de dar tumbos a lo pavo por la inmensidad de aquellos pabellones).
6º. Establecer una serie de prioridades (“¿Con qué tipo de editorial queremos trabajar?" y "¿Qué tipo de trabajo buscamos?” Son las preguntas básicas a las que debemos responder, después vendrán otras que, a mi juicio, son secundarias).
7º. Preparar un portfolio adecuado para tal efecto (aquí poco he de decir pues hay grandes profesionales dentro de escuelas de ilustración y facultades de bellas artes que pueden orientarles mejor que yo).
8º. Presentarnos, mostrar nuestro trabajo, ofrecer nuestros servicios, y, en caso de interesarse por él, debemos escuchar las condiciones de trabajo y tomar nota de las mismas para consultarlas con gente de confianza y asesores en la materia. No es oro todo lo que reluce. Sopese pros y contras.
9º. Dejar pasar un tiempo. A veces la toma de decisiones en caliente nos puede llevar a equívocos poco satisfactorios. Es preferible ser paciente, no ser arbitrario y dejar que la aguja se pose en nuestra brújula interior.
10º. No frustrarse. Hay que seguir buscando oportunidades. Hay un gran campo de acción y muchos tipos de editoriales en las que, seguramente, encaje nuestro estilo. Si algo bueno tienen todas las ferias es que están llenas de ilusión.


jueves, 11 de diciembre de 2014

XXXVIII Salón del Libro Infantil y Juvenil de Madrid


Cada día y de manera inexorable, se aproxima la navidad. Entre el gentío de las calles, las luces decorativas y el trajín, se pasa el tiempo en un abrir y cerrar de ojos y todo lo que nos habíamos propuesto a disfrutar durante estos días de asueto, se queda en poco (por no decir nada). Aunque muchos piensen que el verano es la estación del año en la que más actividades lúdicas encontramos, un servidor discrepa abiertamente, más que nada porque si echan un ojo a la agenda navideña (y por extensión, invernal) subrayarán que son más las citas con la cultura y el ocio que se presentan aprovechando las heladas y el entretenimiento al calor de una estufa, que durante el estío. Los teatros se llenan, al igual que sucede con las salas de cine, también hay muchas competiciones deportivas, los conciertos tienen una programación de vértigo, talleres, música en las calles… y el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Madrid.


Iratxe López de Munáin

Desde hace treinta y ocho años, Madrid se llena de actividades dirigidas a todos los “lijeros”, altos y bajos, hombres y mujeres, pequeños y grandes (no nos olvidemos de los monstruos, por favor). Bajo el lema Platero es… (el par de palabras con las que comienza una de las obras cumbre de la LIJ española) las dependencias del Centro Conde Duque (al lado de Plaza de España) estarán a rebosar de actividades, talleres, exposiciones, entregas de premios, y, sobre todo, de hermosas historias que nos calan hondo entre el 11 de Diciembre (hoy) y el próximo 4 de Enero. Todas ellas son gratuitas (aunque para algunas es necesario retirar invitaciones previamente) y aptas para todos los públicos (no se preocupen los padres más escandalizados), por lo que muchos podrán deshacerse de sus hijos un rato durante las vacaciones escolares e irse a mirar escaparates a la Gran Vía.


Tesa González

De entre todas las actividades que pueden ver y disfrutar aquí, un servidor destacaría la exposición de ilustración sobre Platero y yo en la que han participado numerosos artistas patrios, o la entrega del Premio Lazarillo (más que nada por curiosear y arropar a los ganadores, siempre es de agradecer) que este año ha recaído en María Solar (creación literaria), y Maite Mutuberria y Marta Nuñez (álbum ilustrado). De entre todos los talleres yo me aventuraría a participar en el “Día del libro de Ciencia” y “Transmisión de oficios de padres a hijos” (como adulto) y en “Milagros Birlibirloque” con Marisa López Soria y “La liebre y la zorra” con Pilpira Teatro (como niño), además de visitar la biblioteca y, por supuesto, ¡no se olviden de donar sangre en el autobús que el Centro de Transfusiones de la Cruz Roja ubicará en el patio del citado centro el día 27 de Diciembre!


Miguel Cerro


jueves, 10 de octubre de 2013

Otoño de LIJ

Esto otoño “lijero”, se presenta muy animado, algo que se agradece después de un verano en el que lo más candente han sido las playas de bajo coste, La sureña© y los botellones ilegales.
De entre los lugares donde la literatura infantil y juvenil se erigirá protagonista en las próximas semanas, les recomiendo:
-Los llamados Diálogos de Otoño de la Casa del Lector que reúne tres interesantes propuestas de información que llevan por título De la cuna a la nube. El itinerario lector que involucra a la familia (25 y 26 de octubre), Álbumes ilustrados. Educar la mirada (15 y 16 de noviembre, y… ¡la mar de prometedor!), y La biblioteca escolar de calidad, ¿utopía o ilusión? (12, 13 y 14 de diciembre), cuyas preinscripciones se pueden realizar aquí.


-La exposición en la Biblioteca “Jaume Fuster” (Barcelona) con la que la editorial La Galera, pionera en el fomento de la LIJ en catalán, celebra su cincuenta aniversario acompañada de escritores, ilustradores y, por supuesto, lectores. Más información, aquí.



-Uno de los mayores expositores de ese oscuro objeto de deseo llamado “libro”, la Feria del Libro de Frankfurt, por donde desfilarán del 9 al 13 de octubre toda suerte de autores de decenas de países que llevarán consigo obras de nueva hornada y las últimas propuestas editoriales a un lugar como este.


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