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lunes, 30 de noviembre de 2015

Conscientes de nuestros defectos...


A pesar de que muchos rayan el límite de la perfección (o al menos de eso se intentan convencer..., ¡pobres necios!) otros nos dedicamos a ser naturalmente imperfectos, un ejercicio diario y necesario que nos pone en estado de alerta sobre nuestras carencias y nos ayuda a mejorar en la medida de lo posible. Probablemente se trata de un vicio personal (¡tantos tengo!), pero creo que los españoles debemos abandonar esa manía absurda de creernos el culo del mundo, primar la meritocracia sobre las medallas de hojalata que algunos lucen en la solapa (echen mano de cualquier periódico de provincias y podrán constatar la cantidad de meapilas mediocres que usan estos medios para darse pábulo), y educar a las nuevas generaciones en la sana costumbre de la humildad y la vergüenza positiva. Una difícil tarea cuando pasa por confiar en los padres de hoy día; esos que no escatiman en elogios con sus hijos (¡Qué espabilao es mi nene! ¡Un hacha! Maneja el móvil como nadie, ¡con dos añicos que tiene!), o que prefieren tratarlos como seres intelectualmente superiores (sobre todo para buscar porno gratis en la red) aunque inválidos a la hora de buscar oficio, piso o novia (ríanse, ríanse, pero conozco más de una que busca nuera para su criaturica)... En fin..., ejerzamos la autocrítica y convivamos con nuestros defectos, sin olvidar reírnos de ellos.

De no ser por sus defectos,
que los hacen imperfectos,
multitud de animalitos
pudieran ser muy bonitos.
Si no fuera que recula,
muy linda fuera la mula.
Si no fuera por el pico,
muy lindo fuera el perico.
Si no pareciera gafa,
fuera linda la jirafa.
Si no fueran tan ingratos,
qué lindos fueran los gatos.
Si no fuera tan oscuro,
qué lindo fuera el zamuro.
La gallineta, qué hermosa
si no fuera tan pavosa.
Qué bello fuera el marrano
si renunciara al pantano.
[...]

Aquiles Nazoa.
Poemas de animales.
Ilustraciones de Emilio Urberuaga.
2015. Madrid: SM.

2 comentarios:

  1. Es que el que mantiene la máscara de don perfecto... Esconde un gran complejo.
    Urberuaga me encanta. Si veo cualquier libro ilustrado por él, ya se me van los dedos para abrirlo.
    Si todos los poemas son como este, es un rato divertido.

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  2. Me encanta tu entrada... te la copio (en el buen sentido) , que de qué pensar!!!

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