miércoles, 27 de agosto de 2008

Lección de poesía y astronomía

Cuando acudo a una biblioteca desconocida, gusto de dar un garbeo por la sección de poesía infantil, y cuán grande es mi sorpresa al contemplar, no sin cierta perplejidad, que hay lo mismo que en las demás secciones infantiles de cualquier otra biblioteca, cosa que me deprime con gran frecuencia. No creo que sea una cuestión exclusiva de la Literatura Infantil y Juvenil, sino que creo puede hacerse extensiva a todo el mundo literario.
La próxima vez que acuda a una librería, a una biblioteca, dese un paseo y corroborará que la el género poético parece casi olvidado, en desuso. No sé si esto será debido a la poca producción poética actual, o a esa figura de distracción de lo cotidiano en la que se ha convertido la prosa, tan necesaria en estos días de tanta soledad, de tanto tono grisáceo, de tanta realidad (no menores que las de otros tiempos, todo sea dicho de paso…), pero lo cierto es que la poesía está en aparcada, todavía más si hacemos referencia al mundo infantil… ¿Qué ha sido de esos juegos infantiles? ¿Retahílas, adivinanzas, trabalenguas y pequeñas canciones? ¿Qué ha sido de esos juegos de palabras que nos hacían un nudo en la lengua? ¿Y de las risas que nos arrancaban?
La musicalidad del lenguaje es un instrumento maravilloso para que las nuevas generaciones conozcan, se relacionen y unan a las palabras. La métrica de las sílabas, el sonido de las vocales, las ideas convertidas en canción son un medio que garantiza el aprendizaje, no sólo en niños, sino también en jóvenes. Ya no escucho recitar poesía en las clases de Lengua y Literatura, no escucho las palabras de Machado, ni las de Jorge Guillén, ni a Lorca, ni a Bécquer, no oigo poesía, ni tan siquiera de esa que hace reír: Quevedo o Gloria Fuertes. Ya no hay poesía en el mundo…
Y hablando de poesía, les recomiendo, tanto a pequeños, como a grandes, a maestros de Educación Primaria, también a los de Secundaria, un libro grande, por dentro y por fuera, con poquitas páginas, las de un libro-álbum (El astrónomo, con ilustraciones de Loren Long), que recitan con gran maestría los versos de Walt Whitman…

Cuando escuché al sabio astrónomo […]

2 comentarios:

Sàlvia dijo...

Es un libro fantástico. Pero resulta curioso que a los niños de la biblioteca les encanta y sus padres no saben muy bien como "cogerlo". Yo lo recomiendo siempre que doy cursos sobre animación lectora o bibliotecas escolares. Pequeñas joyas como esta no deben pasar desapercibidas.

Besadetes

Evaristo dijo...

El curso pasado ya estuvimos leyendo poemas en mis clases de segundo de secundaria. Este curso se han animado más compañeros y vamos a organizar cinco audiciones poéticas a lo largo del curso. En la primera, Baladas de otoño, se oirán las voces de Bécquer, Machado, Lorca, Ángel González y otros diez autores. Ya te contaré.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...