lunes, 30 de enero de 2023

Álbum ilustrado: un puñado de concursos


De un tiempo a esta parte han empezado a aflorar numerosos premios y certámenes donde el álbum y las literaturas gráficas son los protagonistas. Generalmente organizados por entidades públicas en colaboración con editoriales, promueven principalmente la creación de obras gráficas dirigidas al público infantil y juvenil.
Oportunidades para autores noveles, descubrimiento de nuevos talentos, visibilización de ideas poco convencionales o viveros de obras publicables. Todas las opciones son válidas para unos certámenes que también aúpan la LIJ y nos ofrecen nuevas visiones de un mundo en el que cada día es más importante la imagen.
Aquí les dejo con ellos para que puedan estar al tanto, echarle un ojo a las bases de cada uno de ellos (hagan click en el nombre), y sobre todo, animarse a participar. No tengan complejos, nadie sabe si su idea puede ser la premiada. El talento no entiende de procedencia, edad, sexo o experiencia. ¡No me sean cenizos!



Premio de Álbum Ilustrado Miguel Calatayud. Recién inaugurado, este premio que lleva el nombre de uno de los ilustradores más carismáticos del álbum español, está convocado por el la Concejalía de Cultura de Aspe, lugar de nacimiento del autor alicantino, y la editorial Degomagom. El plazo de presentación de los originales termina en marzo y el álbum ganador recibirá 6.000 euros, además de ser publicado por esta editorial con tan buen gusto. 



Concurso Internacional de Álbum Ilustrado Biblioteca Insular de Gran Canaria. Desde hace unos cuantos años, la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria en colaboración con la editorial A buen paso, organizan uno de los concursos más jugosos, no solo por el premio (11.000 euros para el ganador), sino para entrar a formar parte del catálogo de este sello independiente. Malacatú, Un señor atasco, Anibal. Perro fantasma o Dorothy. Déjale entrar han ganado alguna de las ediciones anteriores ¿Será el tuyo el próximo? En breve la próxima convocatoria con ligeras modificaciones.



Concurso de álbum ilustrado A la orilla del viento. Seguramente el premio más antiguo (el año pasado fue su XXIV edición) e importante de todos. Convocado por la editorial Fondo de Cultura Económica que cuenta con filiales en todo el mundo de habla hispana. es bienal (se celebra los años pares) y cuenta con un premio de 150.000 dólares para el ganador, así como la publicación de la obra en la colección que lleva su nombre. La próxima convocatoria será en 2024, así que pueden ir preparando sus trabajos más exquisitos.



Premio Internacional de Álbum Ilustrado Ciudad de Fuengirola. Las bibliotecas de este municipio y dependientes de la Concejalía de Cultura, junto a la editorial OQO, organizan un premio nada desdeñable en el que el álbum ganador se embolsa 10.000 lereles y su posterior publicación. En esta convocatoria se pueden presentar los originales hasta el 28 de febrero, así que ya te puedes dar prisa para darle forma a esa idea que te ronda la cabeza y alzarte con el triunfo.



Premio Cubilete de Álbum Ilustrado. El grupo editorial Bruño acaba de organizar un premio que lleva el nombre del sello que engloba a sus libros-álbum más especiales. Con 5.000 euros de dotación monetaria y la publicación de la obra ganadora, no debes olvidar de presentar tus originales antes de junio de este año y participar en la primera edición de un certamen que seguramente se prolongue en el tiempo.



Premio Lazarillo. Categoría Álbum Infantil y Juvenil Ilustrado. Convocado por la OEPLI (Organización Española para el Libro Infantil y Juvenil), con el patrocinio del Ministerio de Cultura y Deporte, y la cadena de comida rápida McDonald's (increíble pero cierto), cuenta con 6.000 euros para el álbum ganador. Si bien es cierto que no contempla su publicación, casi todos los álbumes que lo han conseguido encuentran un hueco en las editoriales del ramo. Los trabajos se suelen presentar durante el último trimestre del año y el fallo del jurado se hace en marzo.



Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados. Organizado por el Departamento de Educación del Ayuntamiento de Santiago en colaboración con la editorial Kalandraka, es uno de los premios decanos en nuestro país ya que ha celebrado más de quince ediciones. 9000 euros para la obra ganadora y su publicación por la citada editorial, es un premio muy apetecible, teniendo en cuenta el alcance de este sello en el entorno de la LIJ. El plazo de presentación de originales suele terminar en mayo.



Premio Internacional de Álbum Infantil Ilustrado Ciudad de Benicarló. Se enmarca dentro de los premios literarios que la Concejalía de Cultura de esta ciudad organiza cada año. El plazo de presentación de los originales suele terminar a mediados de septiembre y los ganadores, además de embolsarse 5.000 euros, verán la obra publicada por la editorial Onada. Christian Inaraja o Marta Moreno son algunos de sus ganadores.



Concurso de Álbum Fray Conrado Muiños. Organizado por el Departamento de Cultura y Juventud de la Diputación de Soria y dirigido a jóvenes creadores (los autores no deben superar los 35 años de edad) que quieran presentar un proyecto ilustrado sobre cuentos, leyendas o tradiciones sorianas. Contempla un premio de 2.000 euros para la obra ganadora y su posterior publicación dentro de las ediciones de la citada institución. No está nada mal para empezar aunque la temática sea un tanto restringida.



Premio Internacional de Album Ilustrado Apila Primera Impresión. Fue creado por la editorial maña Apila hace más de 10 años para que ilustradores que nunca hayan publicado nada (las autoediciones no cuentan) puedan editar su primer álbum de manera profesional. En colaboración con la Escuela Superior de Diseño de Aragón y el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, el premio consta de la publicación de la obra y 4.000 euros en concepto de anticipo de los royalties. Ha sido la plataforma que autores como Olga de Dios, Canizales, Rodrigo Mattioli o Vera Galindo han utilizado para darse a conocer.



Premio Internacional de Libro Ilustrado Recordando a Barbara Fiore. Al mismo tiempo que reconoce la labor creativa, recuerda a la fundadora de esa editorial que tan buenos libros nos ha dado a los monstruos. Dotado con 5000 euros y la publicación de la obra, este premio no sólo se centra en álbumes dirigidos al público infantil, sino que se amplía a cualquier otro tipo de lector y literatura gráfica. Se convocó por vez primera el año pasado y la presentación de originales tuvo lugar entre noviembre y diciembre. Estoy deseando ver en las librerías el álbum de Nanen que ganó esta primera edición (de ella es el storyboard que sirve de portada a esta entrada).



Premio Internacional de Ilustración Edelvives. Abierta está la convocatoria de este premio que ya va por la quinta edición. En el pueden participar ilustradores de todo el mundo enviando un portfolio y una carta de presentación. El ganador recibirá 7.500 euros e ilustrará una obra de ficción o no ficción elegida por la editorial. Es el único certamen en el que los participantes no deben exprimirse el limón con ideas propias. La convocatoria finaliza en mayo.

viernes, 27 de enero de 2023

Medicinas contra el mal humor


Por fin es viernes. Menos mal. Que la mala ostia rebosa. Y mira que yo tengo aguante. Pero nada, los nenes viven rebordecidos y los demás pagamos el pato. Se ve que sus papas (así, sin tilde) les agasajan con demasiada ligereza y a la mínima de cambio se te suben a la chepa. Y si a la rutina laboral le añado la serie de tontos que se interponen en mi trayectoria, el morro se tuerce como la curva del ocho. 
Uno intenta zafarse de tanta problemática a base de comida y libros bonitos, dos remedios que distan mucho de las terapias introspectivas actuales y dejan paso al hedonismo más ilustrado.


Algo parecido le sucede al pequeño Moctezuma, el emperador azteca que protagoniza la historia de hoy, un libro chiquito que nos habla de malas pulgas, remedios ancestrales y tradición precolombina con una factura impecable. Versos con estructura de copla, ilustraciones que parecen extraídas de los códices mexicanos, un glosario de terminología azteca, y mucho (mal)humor son sus bazas.
¡Y no olviden prepararse una taza de chocolate caliente para alejar el cabreo y disfrutar de él a todo trapo!

El monarca Moctezuma
hoy está de mal humor.
Se han cansado de pedirle
que sonría, por favor.

-¡No sonrío! ¡Hoy no quiero!
¡Por favor, déjenme en paz!
¡Que se quede mi ayudante!
¡Que no entre nadie más!

-¡Pero si hay mucho trabajo!
¿Qué no ha oído el caracol?
Ya sonó para la junta,
allá, en el Templo del Sol:

No se olvide que hoy le toca
cuatro códices dictar
y encender el copalito
que le puse en el altar.

Moctezuma patalea
y se pone colorado,
pega un grito que resuena
hasta el próximo poblado:

-¡A volar con los ministros!
¡Con los códices también!
¡Que no quiero ver a nadie
porque no me siento bien!

Nuria Gómez Benet.
El berrinche de Moctezuma.
Ilustraciones de Santiago Solís.
2022. Barcelona: Ekaré.



jueves, 26 de enero de 2023

Otro bosque es posible



El bosque. Los de la LIJ siempre hablamos del bosque, ese lugar mágico donde los cuentos de hadas se tornan realidad. Pero, ¿cómo es el bosque? Generalmente nos lo imaginamos verde, selvático, espeso, umbroso, húmedo y fresco, una imagen muy idealizada a la que han contribuido precisamente los cuentos clásicos y que dista mucho de la realidad que se vive en gran parte del planeta.


Cuando a uno de La Mancha le hablan de bosques, frunce el ceño y replica “¿Mandeee?” No es que seamos incapaces de imaginarnos uno, sino que nuestro concepto de bosque tiene más parecido con un matorral, un pinar o una dehesa que con todos esos hayedos, castañares y robledales por los que deambulaba Caperucita Roja.
Lo mismo sucede en otras partes del mundo como la sabana africana, sus acacias y baobabs, el desierto de Sonora tachonado de cactus, el altiplano boliviano o la pampa argentina donde las gramíneas campan a sus anchas o esa tundra siberiana sembrada de abedules enanos.



Quizá esa sea la razón por la que algunos vivimos embelesados cada vez que nos internamos en una zona boscosa repleta de musgo y helechos, donde la hojarasca se hunde bajo nuestros pies y el silencio te rodea.
¿Acaso inmensas planicies, temperaturas extremas y parajes desolados no son aptos para blancanieves, bellas durmientes o casitas de chocolate? Parece imposible que los cuentos clásicos aniden en ellos. Quizá esta realidad sea fruto de una suerte de anacronismos, licencias de estilo, coincidencias geográficas o acervos culturales, pero no cabe duda de que los bosques de la LIJ no se parecen al bosque mediterraneo, el fynbos o una alfombra liquénica.
Hay que acostumbrarse a otro tipo de escenarios que, si bien son más yermos y baldíos, son igualmente válidos a la hora de desarrollar narraciones probablemente no tan exóticas, pero igualmente nutritivas.


Y tras esa defensa de otros posibles bosques, toca regresar a los más estereotipados para disfrutar de La pequeña brujita Hazel, un libro de Phoebe Wahl que Savanna Books ha ha traído a España para hacernos disfrutar con las historias cotidianas de su protagonista, una bruja diminuta y hacendosa que siempre está dispuesta a echar un cable a los demás.
El álbum se estructura en cuatro capítulos que suceden en diferentes momentos del año. La primavera, el verano, el otoño y el invierno constituyen el escenario donde colores fríos, luminosos o cálidos se alternan en una atmósfera sugerente y agradable. Hojas, flores y frutos mudan al paso de las páginas en las que Hazel nos invita a seguirla



La crianza de un búho recién nacido, una encantadora fiesta estival, un pequeño troll que se siente solo y la primera nieve del invierno son los pequeños momentos que reúne un libro articulado en viñetas y grandes escenas, con textos narrativos y frases en bocadillos, donde los detalles naturales constituyen el aderezo perfecto.
Sí. yo me perdería en el bosque de Hazel, ¿y ustedes?

lunes, 23 de enero de 2023

¿Cómo ser auténtico?


Todo el mundo quiere ser auténtico, diferente, original, especial. Nadie quiere ser cómo el resto. Pero luego llegan las modas y los ismos, los iconos y los influencer de turno, unos biotipos que despuntan en los mass media e invitan al mimetismo. Coges un poquito de aquí, otra pizca de allá, algo de tu cosecha, y ya está: un tipo singular.
¿Qué ustedes también quieren pero no saben cómo hacerlo? Pues aquí unos briconsenjos para lograrlo:


- Háganse con una furgoneta camperizada, o en su defecto, varios pasaportes usados.
- Indispensable un animal de compañía. Y si parece que te lo trajinas o lo incluyes en el libro de familia, mejor.
- Al menos, un tatuaje. Pequeño o grande pero que se vea, por favor.
- Dietética y porn food deben convivir a la perfección en una estudiada paradoja.
- Conciertos, exposiciones, gastronomía, conferencias… Actividades culturales, sí o sí.
- Vota al partido de referencia indicado por tu colectivo o minoría respectiva.
- Los niños son un acierto, y que se note que los quieres, más todavía.
- El ecologismo siempre realza el sabor de cualquier plato insulso.
- Pose, peluqueo y gimnasio: básicos. Yoga y pilates también valen. Si no estás al tanto, ponte las pilas.
- ¡Ah! Se me olvidaba un vestidor de aquí a Lima. ¡Lúcete!
- Llena tu discurso de peroratas absurdas y obviedades inertes. Reafirmarte.
- Ábrete en canal. Si además eres emocionalmente inestable, exhíbete.
- Limita tu vocabulario. Anglicismos, prefijos, sufijos y adjetivos como “brutal” y “espectacular”, son la base para llegar a tu público.
- Haz del respeto y el compromiso tus falacias más inconexas.
- Sanitarios, educadores, psicólogos y trabajadores sociales tienen un plus vital (Jesucristo dixit: Ayuda al prójimo, como a ti mismo). Y artistas, intelectuales, quiroprácticos y yuppies están en la categoría de morbo integral.
- Para terminar: felicidad, felicidad y felicidad. Si no la encuentras, invéntala.


Si todo esto no te ha servido de mucho, ignóralo y sigue deambulando por tu propia hoja de ruta, continua con tus quehaceres de profesor de autoescuela, higienista dental o putón verbenero. Seguramente logres la ansiada autenticidad dejando que la vida fluya y te vaya nutriendo de todo tipo de momentos donde tu humanidad se ponga a prueba. Y recuerda que toda persona sin par, más que ventajas, sufre miserias, bajezas y debilidades.


Que se lo digan a Edward Gorey, uno de los personajes más inverosímiles del siglo XX y en cuyos detalles biográficos no me voy a detener teniendo a su disposición artículos como este de la revista Peonza (hagan click en ESTE ENLACE, descarguen el PDF y vayan a la páginas 79-85) elaborado por Ana Garralón, donde pueden quedarse pasmados ante su vida, obra y, sobre todo, personalidad. Si quieren algo para sus hijos pueden echar mano de ¡Qué absurdo! una biografía ilustrada publicada por la editorial Impedimenta.


Aunque ilustro obras de otros autores como esta y esta otra, lo que más se disfruta de este hombre son esos libritos que autopublicaba y cuyas primeras ediciones valen un dineral hoy día. De entre todos esos pequeños libros, hoy pueden leer y disfrutar un puñado que Libros del Zorro Rojo acaba de reeditar en formato de colección a un módico precio. La biblioteca macabra han llamado a esta caja que incluye cinco de sus libros, concretamente El zoo absoluto, Los pequeños macabros, La niña desdichada, La procaz intimación y El jardín maléfico.


Los dos primeros son abecedarios. Uno está protagonizado por una serie de monstruos muy sui géneris y otro es ya un clásico donde los críos mueren o se divierten de las formas más bizarras y siniestras posibles. En La niña desdichada encontramos una obra al más puro estilo dickensiano pero con un final de lo más truculento, y en los últimos de la tanda, terror y posesiones demoniacas se abren camino a través de las páginas.



Dibujos en tinta, rimas sencillas y mucho humor negro, casi venenoso, les invito a sumergirse en un universo literario que se sale de lo preestablecido, con garra, adictivo, políticamente incorrecto, rotundo, turbador e incómodo.


En tapa blanda y esquinas redondeadas, es una buena oportunidad para sumergirse en la peculiar idiosincrasia de este hombre que sabía de buena tinta que la mayor virtud de ser auténtico es no querer serlo.

sábado, 21 de enero de 2023

¡Menudo infierno!


En cierta ocasión, tras una sesión del grupo de lectura que organicé con unos alumnos, empezamos a charlar sobre el concepto de infierno. Salieron a la luz ideas muy vagas y otras más profundas, unas versaban sobre la religión y las menos se relacionaban con la filosofía.
 Era curioso como una idea tan plural había sido absorbida por la teología, sobre todo porque la sociedad lo había permitido. Entonces se me ocurrió hablar de los infiernos particulares, de los deseos insatisfechos, de lo moral, de los pecados, la penitencia y la absolución, del bien y del mal. La cosa fue in crescendo, se puso candente. Pero sonó la campana y allí se quedó. 
Hoy  recupero aquel recuerdo para hablar de la idea de infierno que recoge Dante Alighieri en La divina comedia y que Esperanza Ortega y Cintia Martín han adaptado en forma de álbum. 
A modo de acordeón, este cuento-poema, además de jugar con el formato, nos aproxima a una de las obras clave del renacimiento al mismo tiempo que nos sumerge en multitud de detalles que nos amplían la mirada hacia el universo del Hades.


[…]

“Habrás de bajar antes –me dijo- hasta el infierno,
donde los malos hechos por fin son castigados,
tras un juicio final que se hace a los muertos.
Verás allí a envidiosos, criminales, avaros,
ladrones, mentirosos…, y a quienes por dinero
venden a los amigos o ayudan a malvados”.

Allí encontré a Caronte, que desde una a otra orilla
en la noche su nave conducía en silencio,
sin decirle a ninguno adónde dirigía
la barca que guiaba con sus dos remos negros.
y solamente yo conservaba la vida
entre los que cruzaban el reino de los muertos.

Torbellinos de piedras producían heridas
profundas en la piel de los desnudos cuerpos,
relámpagos atroces en la noche lucían
mientras en el abismo resonaban los truenos,
alaridos de rabia y gritos de agonía
surgían de un tumulto cercado por el fuego.

[…]

Esperanza Ortega.
El maravilloso viaje de Dante.
Ilustraciones de Cintia Martín.
2022. Valladolid: Ediciones Tralarí y Ayuntamiento de Valladolid.



jueves, 19 de enero de 2023

Las enfermedades en los libros infantiles


Hace unos años asistí a un curso de verano celebrado en la facultad de medicina titulado El cómic como herramienta de divulgación y comunicación científica. Allí que fui y me encontré con la sorpresa de que hay una cosa llamada medicina gráfica (Graphic Medicine en inglés) que se dedica a utilizar obras de cómic para explicar a todo tipo de público los pormenores de muchas enfermedades.
Si quieren saber más sobre este mundo de la medicina gráfica y las patografías les recomiendo este artículo de María Blanca Mayor Serrano en Tebeosfera, ponente que formó parte de aquel curso. También informo a los interesados de que en España existe un grupo sobre medicina gráfica que desde hace años que se dedica a reseñar y clasificar este tipo de material en diferentes páginas y blogs como ESTE.


Si bien es cierto que esta disciplina comenzó fijándose en el cómic, se puede extrapolar a otros géneros como el álbum. Teniendo en cuenta que, tanto el cómic, como el álbum se adscriben a las narrativas gráficas, unas donde texto, ilustración y secuenciación crean un discurso emergente diferente a la narrativa clásica, las características que se refieren a la medicina gráfica se pueden extrapolar de un género a otro sin problemas, pero con ciertas consideraciones.


En primer lugar hay que apuntar que la enfermedad abunda más en el álbum informativo, sobre todo con un carácter monográfico y didáctico, que en los álbumes de ficción. Hay cierta reticencia dentro del sector a la hora de utilizar la enfermedad como argumento dentro de un género dirigido al público infantil. “No es apropiado ni conveniente presentar a la infancia las miserias que tiene la vida” pensarán. Otra evidencia más del proteccionismo que se respira en el universo de la LIJ desde hace décadas.
A mi parecer, esto es un doble error porque, mientras que el álbum informativo se elabora sobre elementos descriptivos, fisiológicos y sintomáticos, el de ficción se puede permitirlos indagar en las relaciones entre el enfermo y su entorno (léase familiares, amigos y sanitarios) o el estado físico y mental del paciente, su propio diálogo, sentimientos y sensaciones, para ensalzar el lado humano de la enfermedad y elaborar el discurso poético que refleje otras facetas.
Otra de las características que debemos considerar es la estrecha relación que existe entre este tipo de álbumes y aquellos en los que la muerte es un hecho, sobre todo cuando nos damos cuenta de que en este tipo de álbumes abundan las personas mayores. Comparen la pequeña selección de hoy con este monográfico sobre la muerte y verán ciertas similitudes.
Por último, me gustaría llamar la atención sobre la condescendencia que suele ahondar en este tipo de producciones. Si me siguen con cierta frecuencia sabrán que odio esa faceta social de la LIJ que se construye desde el prisma buenista y políticamente correcto que tanto daño hace a lo literario. Abogo por presentar los problemas humanos desde una perspectiva honesta y fehaciente que prescinda de moralinas. Hay pocas cosas más humanas que considerar al otro como un igual y no como un ser desvalido e incapaz.


A continuación presento algunos de los álbumes que tratan diferentes tipos de patologías y apunto con tres estrellas aquellos que me gustan en exceso. Les pido que si conocen otros me lo señalen en los comentarios porque no es un tema muy manido y estaría bien completarlo en la medida de lo posible..
Del mismo modo, animo a las editoriales del ramo a ponerse en contacto con el grupo español de medicina gráfica, indicarles qué libros de su catálogo pueden ser susceptibles de incorporarse en sus, tan útiles, bases de datos y les remitan ejemplares para su valoración y catalogación.


SÍNDROME DE DOWN



Gusti. Mallko y papá. Océano Travesía. [***]



Claude Helft y Madeleine Brunelet. Inés crece despacio. Serres.


CÁNCER


Marisa López Soria y Alejandro Galindo. El hijo de la amazona. Iglú.



L. Dwight Holden y Michael Chesworth. El mejor truco del abuelo. Fondo de Cultura Económica.


ENFERMEDAD DE ALZHEIMER


Elena Val. Nubes en la cabeza. Akiara Books



Rolf Barth y Daniela Bunge. Mi otro abuelito. Lóguez.



Laia Massons y Zuzanna Celej. Mi abuelo pirata. Akiara Books.



Alaine Agirre y Ainara Azpiazu. Mi abuela es un niño, como yo. La topera.



Adeline Yzac y Éva Offredo. Señor Mayor. Silabario.[***]



Pablo Caracol. Me gustan los globos. Narval.



Arancha Ortiz y Javier Hernández. Como ella me enseño. Libros de ida y vuelta.[***]



Pepe Serrano y Álvaro Ortiz. Despistado. Anaya.


AUTISMO


David Gómez, Susana Peix y Carolina Luzón. Leo no es un extraterrestre. Libre Albedrío. [***]



Alaine Agirre y Maite Gurrutxaga. Martín. La topera. [***]



Ana Tortosa y Nicoletta Tomás. Mariluna. República Kukuludrú.



Lawrence Schimel y Juan Camilo Mayorga. ¡Qué suerte tengo! SM.



André Nevés. Tono. Diego Pun Ediciones.



Marco Berretoni Carrara y Chiara Carrer. Háblame. Kalandraka. [***]



Rose Robbins. Mi hermana y yo / ¡Hablar no se me da bien! Loqueleo Santillana-


DEPRESIÓN


Shaun Tan. El árbol rojo. Barbara Fiore. [***] 



Gregie de Maeyer y Koen Vanmechelen. Juul. Lóguez. [***]


CEGUERA



Jimmy Liao. El sonido de los colores. Barbara Fiore. [***]



Ariel Andrés Almada y Sonja Wimmer. La niña que caminaba entre aromas. Cuento de luz.



Menena Cotín y Rosana Faria. El libro negro de los colores. Libros del zorro rojo. [***]


PARAPLEJIA


Daniel Nesquens y Riki Blanco. Como pez en el agua. Thule. [***]



Meritxell Martí y Xavier Salomó. Bajo las olas. Flamboyant. [***]