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miércoles, 4 de febrero de 2026

Volar o no volar, he ahí el dilema


Seguridad ciudadana. O así llaman a esa nueva dictadura que se instauró en nuestro país desde la pandemia y que se ha agudizado desde el trágico suceso de la DANA de Valencia. Así, nuestros gobernantes, en aras del buenismo imperante, velan tanto por nuestra integridad, que han desarrollado nuevas formas de control echando mano del miedo (o eso dicen ellos) imperante. Nada nuevo bajo el sol.
Sin ir más lejos, les hablaré de mi ciudad, una sobre la que se ceba el viento cada dos por tres. Es lo que tiene vivir en la meseta, que las montañas no funcionan a modo de parapeto y el aire corre a su antojo desde tiempos inmemoriales. Así estamos por estos lares: más que volanderos.


Cuando esto sucedía antaño, la gente se quedaba en su casa. Si tenía que salir a la calle por cualquier circunstancia, se mantenía alejada de zonas arboladas y algún que otro edificio viejo para evitar desgracias. Sin embargo, hoy en día, nuestros queridos ayuntamientos se ha inventado un plan de emergencias (si tiene nombre pseudolatino, mucho mejor) para cubrir el expediente y, de paso, encerrarnos a golpe de aburrimiento en nuestros hogares.
Que hace viento, cierra las bibliotecas, las filmotecas, los centros culturales, las piscinas cubiertas y los pabellones deportivos para que no haya corriente. Que llueve, también. Que nieva, ídem. Todo es por nuestro bien. Somos tan inútiles que necesitamos de su buen hacer. Y si esto no funciona, talan todos los parques y nos dejan sin una puta sombra con la que combatir los rigores veraniegos. Eso sí: el dinero, para sufragar sus vicios, pero el mantenimiento de las infraestructuras y los servicios, ni olerlo ¿Para qué echar mano del sentido común si pueden hacer lo que les plazca?


En fin, el caso es no dejarnos decidir. Sufrirlo o disfrutarlo, he aquí el dilema. Los chiquillos lo tienen claro. ¡Dejar su cuerpo a merced de los vendavales o hacerle frente a sus versiones más huracanadas! Resumiendo, que Volando, de Ana Marqués y Natascha Rosenberg (editorial Tutifruti) me viene al pelo para dar rienda suelta a mis recuerdos de infancia y ensalzar las bondades del viento.


Porque precisamente esa es la esencia que impregna este álbum tan divertido en el que una niña se ve amenazada por la fuerza del meteoro mientras espera el autobús y decide aferrarse a un árbol para evitar salir volando. Como el viento sigue bufando imparable, muchos otros empiezan a agarrarse a ella. La primera es una hormiga. A esta le sigue un conejo en calzoncillos. Después un avestruz, un león e incluso un viejo cocodrilo. Al final, el autobús llega y hacen un descubrimiento la mar de interesante…


Con vis de cuento acumulativo, este libro bien simpático en el que la caracterización de los personajes y el golpe de efecto final gracias a las páginas desplegables son el punto fuerte, ensalza con humor blanco un mensaje narrativo sencillo, pero efectivo.

lunes, 27 de febrero de 2023

El colmo de la mala suerte


Hay días de esos que parece que te ha mirado un tuerto. 
Lunes. No te suena el despertador, te levantas corriendo y te sueltas un leñazo en el pie, abres el grifo y recuerdas que han cortado el agua para solucionar una avería, la leche hirviendo, las tostadas medio quemadas y ¡plaf! lamparón sobre la camisa recién puesta. Sales de casa. Aire libre. Solo te falta aligerar el paso y creer que ya nada puede joderte el día hasta que un pájaro cualquiera deja caer una buena plasta sobre tu testa. 
Espero que hoy no sea ese lunes.


Pero ¡¿y esta mancha blanca?!
Miro al cielo:
picos, patas, colas, plumas en revuelo.

Pájaros grandes y microscópicos,
unos ingenuos, otros diabólicos.
Pájaros serios, pájaros cómicos,
unos que trinan, otros afónicos.

Pájaros cuerdos, muchos lunáticos,
unos groseros, otros simpáticos.
Pájaros rígidos, también elásticos,
unos normales y otros fantásticos.

No me miran y se fingen distraídos.
En sus caras todo dice: “Yo no he sido”.

Los fulmino como mirada policiaca.
¿Cuál será el que de lo alto me hizo caca?

Xaviera Torres.
¿Quién fue?
En: ¡Oh, cielos!
Ilustraciones de Natascha Rosenberg.
2022. Bilbao: A fin de cuentos.