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lunes, 19 de enero de 2026

Hogar, extraño hogar


Durante estas semanas de frío (que cada vez son menos), me ha dado por pensar en el sentimiento de pertenencia, en el arraigo, en definitiva, en el hogar. Y es que en este mundo caracterizado por la incertidumbre, la movilidad y la globalización, este concepto subyace más que nunca en el modus vivendi de unos y otros.
Aunque, probablemente, todos concebimos el hogar como un espacio físico -un apartamento, una caravana, el bar de la esquina o nuestra librería favorita- en el que alimentarse, refugiarse, descansar o perder los calcetines, un hogar significa mucho más. Es el lugar en el que construimos nuestra identidad y damos sentido a nuestro devenir por el mundo, más todavía si lo compartimos con otras personas. Porque en el hogar también nos relacionamos, queremos y reñimos. Y no hablo solo de familia, no. También hay hogares llenos de amigos o compañeros de trabajo. Es decir, un sitio donde encontramos aceptación y seguridad, pero, sobre todo, existir plenamente.


El hogar es algo tan abstracto que plantea alguna que otra paradoja. Por un lado, sentirse como en casa implica tener un lugar al que regresar, pero madurar significa, en muchas ocasiones, alejarse de él. Salir del hogar puede ser doloroso, pero también necesario para descubrir quiénes somos porque, en el fondo, habita en nosotros, seres llenos de recuerdos, costumbres y vínculos.
Tampoco hay que olvidar que hay gente que posee muchos hogares. Estos pueden ser muy diferentes entre sí y nutrir a sus habitantes de experiencias igualmente enriquecedoras. Y es que el hogar no es permanente y estacionario, sino un estado dinámico en el que intervienen muchos factores que generan un constructo del que es necesario tener la llave (¡Ay del que se sienta extraño en él!).


Por todo ello y mucho más, Sozapato (también conocida como Diana Sofía Zapata Ochoa) nos lanza un álbum llamado Hogar que ha sido recientemente publicado por Fondo de Cultura Económica.
En este librito (apenas mide 16,5 x 16,5 cm) articula la idea de la pérdida y la (re)construcción del hogar desde el simbolismo y lo poético. Por un lado tenemos un texto que ahonda en lo íntimo, en ese hogar inmaterial en el que todos resguardamos el alma por el mero hecho de ser, de suceder. Por otro, las ilustraciones se centran en lo metafórico gracias a unas imágenes quiméricas donde conviven personajes animales con todo tipo de edificaciones.


Guardas que sirven de prólogo y epílogo, una cadencia efectista que conjuga palabras e imágenes con mucho ritmo, elementos luminosos (¿Se han fijado en todas esas lamparitas que tachonan los escenarios?) y mucha hondura, hacen de este título una oda inmejorable para bucear en un concepto donde cualquier lector puede encontrar su propio reflejo.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Fabricando trinos


Siempre he creído que la palabra “creación” se utiliza muy a la ligera. Sobre todo en lo que se refiere a lo literario. Y no es que me vaya a meter en un berenjenal retórico, sino más bien intentar lanzar una crítica constructiva a novelistas o poetas, pues si bien es cierto que cualquiera puede crear una obra literaria, no toda creación sería sinónimo de literatura. Seguramente dé para un debate más que extenso en el que entren en juego etimología, epistemología y dialéctica, pero yo prefiero centrarme en la estética, ya que sin ella, no hay arte posible.


Y así, columpiándome en la poiesis, la esencia y la belleza, les dejo caer sobre la mesa el delicioso poemario que ganó el Premio Hispanoamericano de Poesía para la Infancia en su edición del 2022. Con él, el chileno Felipe Munita sigue dando buena cuenta de su calidad creativa, pues no solo domina las palabras, sino que las hacer cantar a su antojo. No pueden ser indiferentes a su arte. No solo fabrica, también deleita. ¡Qué menos esperamos de un poema!

Llegada del poema

Escurridizo cual pez
visitante fugaz, ¡rayo!
el galope de un caballo
que escuchas pero no ves
pluma que cae a tus pies
(un cosquilleo florece)
hay días que el verso crece
y días en que se esfuma
como en la ola la espuma
que viene y desapar


Árbol y sueño

Mi sueño es un árbol: crece
en silencio y sin apuro
lo alimento, lo aventuro
cada día que amanece
así fluye y reverdece
como agüita de arroyuelo
enraizado en un anhelo:
que nadie me lo derribe.
Mi sueño es un árbol: vive
entre la tierra y el cielo.

Felipe Munita.
En: Trinares.
Ilustraciones de Sozapato (Diana Sofía Zapata).
2024. México: Fondo de Cultura Económica.