¿Habremos dejado atrás los últimos coletazos del largo
invierno? No sé si apostaría por la afirmación… Más nos valdría esperar al
cuarenta de mayo para desterrar mantas y nórdicos al altillo, no sea que la
naturaleza nos propine otra lección de frío poderío como la de la semana pasada.
Aguardemos al riguroso verano para aventurarnos en la playa y, si no podemos,
aquí les traigo unos acertijos marinos que, entre rima y rima, bien pueden ser
un consuelo.
Lleva años en medio del mar
y todavía no sabe nadar.
¿Qué es algo y nada a la vez?
Si cambias V por P, ya lo ves.
Está en una cala del mar
y de pronto se pone a tintar.
Bote que no flota,
ella no lo nota,
un ojito que llora,
adivíneme señora.
No tiene cara
ni tiene cola
y se llama…
Angels Navarro.
En: Adivina adivinanza, tengo un cero en la
panza.
Ilustraciones de
Mariona Cabassa
2012. Madrid: Anaya.

