Mostrando entradas con la etiqueta Antologías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antologías. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de marzo de 2021

Arrullar los sueños


No sé ustedes, pero cada día que pasa, un servidor escucha menos nanas. No es que sean canciones para deleitar a las masas, pero desde que ese interés hiperdesarrollado hacia la infancia se ha hecho más patente durante los últimos tiempos, cabría esperar que se aventaran mucho más estas composiciones musicales para dormir a recién nacidos.
Sí, cantar una nana es un acto muy íntimo, un diálogo entre padres e hijos difícil de disfrutar como espectador, pero también es cierto que después de hablar con muchas madres, empiezo a denotar ciertas carencias en todo lo que se refiere a canciones de crianza. Interesa más poner el móvil cerca y darle a la tecla, que hacer un esfuerzo por entonar sonsonetes cercanos que a modo de letanía arrullen los primeros meses de esos hijos tan deseados.
Hoy les traigo canciones de cuna, para que las recuerden y sobre todo, las intenten.

A dormir, que viene el lobo,
y si no, viene la loba,
preguntando de casa en casa
cuál es el niño que llora.


Pajarito que cantas
en las lagunas,
no despiertes al niño
que está en la cuna.
Estrellitas del cielo,
rayos de luna,
alumbrad a mi niño
que está en la cuna.

A dormir que viene el lobo y Pajarito que cantas.
Nanas tradicionales españolas.
En: Arroró. Antología de nanas hispanoamericanas.
Selección de Pedro C. Cerrillo y César Sánchez Ortiz.
Ilustraciones de Luis San Vicente.
2018. Santa Cruz de Tenerife: Diego Pun Ediciones.



lunes, 22 de febrero de 2021

Un revolcón de belleza


Por si acaso no hubiéramos tenido bastante con el despropósito que ha llenado las calles de algunas ciudades españolas durante estos días, hoy tenemos que escuchar cómo nuestros políticos echan más leña al fuego y avivan esa división que cada día se hace más patente en una sociedad desorientada y enferma. ¿Acaso no tenemos bastante con los miles de fallecidos? ¿No hay suficiente gente pasándolas canutas? ¿No se ha hundido bastante la economía? No sé qué más quieren para perpetuarse como parásitos, para seguir jugando a sus tretas de tronos sin importarles lo más mínimo el bienestar de los ciudadanos.
Me producen tanto asco que hoy he decidido comenzar la semana con algo de poesía gracias a una antología que bien merece la pena ser reseñada en este lunes grisáceo. Un recorrido fresco y luminoso por las voces de treinta y seis poetas que, a golpe de verso libre, transitan un siglo de poemas que puede leer cualquiera. Un manojo de cerillas que prenden como tímidas luciérnagas el mundo que otros intentan apagar.
No es que esté melancólico ni taciturno, solo que, de vez en cuando, harto de basura, sienta muy bien darle un revolcón de belleza al alma. Y si es incendiario, mejor que mejor.

Revelación

La noche estaba quieta
prendida a las veletas de las torres.
Y la calle estaba muda, sola…

¡Un caballo negro
la cruzó galopando…!

Yo no sabía
que la calle era de cristal.

Carmen Conde



Dibujo de unicornio

Desde la página de mi cuaderno
he visto al unicornio sobre un lago
abrevar de la luz avergonzada
que cae de mi lámpara amarilla;
acostumbra a mirarme de reojo,
posando de perfil ante mi lápiz.
Cierro mi libreta antes que mi padre
lo descubra pastando entre mis manos.

Javier España

En: Cajita de fósforos. Antología de poemas sin rima.
Selección de Adolfo Córdova.
Ilustraciones de Juan Palomino.
2020. Barcelona: Ekaré.




viernes, 27 de septiembre de 2019

Viajar o no viajar, he ahí el dilema



Imagen de Gnezdo Woodtoys

Me he pasado casi todo el verano para arriba y para abajo. Trenes, autobuses, aviones y hasta barcos. Con tanto trajín el tiempo ha pasado volando. Por un lado se agradece y por otro languidece, pues las vacaciones han mutado a un abrir y cerrar de ojos. A veces me pregunto si será mejor quedarse en casa, tomar todo con mucha calma, buscar la rutina del verano y, en mitad de esa quietud, dejar que el aburrimiento y el reloj enlentezcan el tiempo… ¡Creo que no! Me quedo con el ajetreo, que aburrirse es de viejos y yo todavía soy un crío.

Antonio viaja que viaja
por tierra, por mar, por aire,
va de un continente a otro
porque el mundo ya no es grande,
mira desde su avión
cordilleras y ciudades
como si, soñando aún,
sobre algún mapa trazase
con el dedo rutas, rumbos.
¿Ser hombre es estar de viaje?

Jorge Guillén.
Manera actual de ser niño.
En: Poesía española para jóvenes.
VV.AA.
Selección y prólogo de Ana Pelegrín.
Ilustraciones de VV.AA.
2017. Tres Cantos (Madrid): Loqueleo-Santillana.


viernes, 19 de octubre de 2018

Palabras de juventud



Maruja Mallo. 1979. "Homenaje a la Revista de Occidente". Collage.

Como ya va tocando un poquito de calma, me permito el lujo de terminar esta semana tan intensa con una de las recopilaciones de poesía más esperadas de los últimos meses. Y digo esperada porque en esta Antología poética de la Generación del 27 se incluyen los poemas de nueve “sinsombrero” (¿Recuerdan el monográfico que les dediqué a estas mujeres hace unos meses?). Comentada y anotada, e incluyendo una perspectiva didáctica, creo que es una muy buena edición para jóvenes que necesiten versos con los que ilustrar un mundo lleno de palabras…

Los alumnos guardan una palabra
latente y sin decirla, bien amada.
Redonda como un astro de esperanza.
Con olor de huertos y de costas.
Con anchura de campos y de vientos.

Cuando los muchachos la escriben,
por fin, en la pizarra, llena la clase,
destila mieles, risas, arrebatos.
Ellos gritan, alegran, se desbordan,
como pájaros crecidos en vuelo,
abriendo mundos, descolgando sueños.
Redentora palabra, alta estrella
en itinerario de dulces caminos.

Es la fórmula sin ciencia, sencilla,
resuelta, desatada
en vocación de holganza, optimismo, libertad:
Vacaciones.

María Cegarra.
Los alumnos…
Desvarío y fórmulas (1978).
En: Antología poética de la Generación del 27.
Selección de textos de Rafael Díaz.
2018. Madrid: Loqueleo-Santillana.



Aprende
del madero quemado,
de la hoja amarilla del árbol,
de la sed de la tierra,
de las arrugas del anciano.
Aprende
del quiebro del silencio,
de la sombra de la soledad,
de la mano extendida,
de la boca sin besos.
Aprende
de la mujer estéril
de la casa vacía,
del recuerdo inútil.
Sí, corazón
aprende
y deja de sufrir.

Josefina de la Torre.
Aprende…
Medida del tiempo (1989).
En: Antología poética de la Generación del 27.
Selección de textos de Rafael Díaz.
2018. Madrid: Loqueleo-Santillana.



sábado, 21 de junio de 2014

Mar...


Hace tiempo que no me acerco a la orilla del mar, a sentir la salpicadura de sus olas, la brisa fresca de su noche, el brillo de su blanca arena… Tampoco lo necesito… Será por los recuerdos de tu sonrisa mojada, de los carámbanos de sal que pendían de tus pestañas, y nuestros largos paseos por la bahía… Será porque, como los marineros de dulce marejada que fuimos, nos olvidamos a tiempo de la inmensidad traicionera que nos acechaba…

A la mar fui por naranjas,
cosa que la mar no tiene;
me dejaron mojadita
las olas que van y vienen.

Ay, mi dulce amor,
ese mar que ves, tan bello,
ay, mi dulce amor,
ese mar que ves tan bello, es un traidor.

Canción popular.
A la mar fui por naranjas.
Ilustraciones de Isol.
En: Bajo el hechizo de la luna.
VV.AA.
2006. Madrid: SM.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Encontrar el camino


Terminando una semana que mal empezó gracias a las desafortunadas decisiones que la universidad tiene para conmigo (es deplorable que el sistema educativo superior de este país desangre y castigue a los estudiantes por el mero hecho de enriquecerse para hacer frente a la insostenible gestión económica), me permito el lujo de dedicarme unas rimas que me insuflen algo de fuerza para la lucha que se me viene encima, esa que suena a estar en paz con uno mismo.

“Ese es mi mal: soñar…”

Peregrino que vas buscando en vano
un camino mejor que tu camino,
¿cómo quieres que yo te de la mano,
si es mi signo tu signo, Peregrino?

Pasa y olvida.
Rubén Darío.
En: Rubén Darío y los niños.
Selección de Teodoro de Vega.
Ilustraciones de José Ruiz Navarro.
1988. León: Everest.