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jueves, 31 de diciembre de 2009

Fines y comienzos


Para no bajarme de ese carro de insatisfacción del que hago gala durante todo el año, este último día de diciembre les seguiré propinando con ciertas objecciones, entre otras cosas para no perder las buenas costumbres...
Termina un año y empieza a girar otro, aunque si les soy sincero, para mí el tiempo continua, no se reutiliza, recicla o recupera (léanse las tres erres del tratamiento de residuos), solemne estupidez esta con la que nos tienen sorbido el seso todas las cadenas, y no precisamente la del váter, esa y única que todo lo desecha de manera solemne y eficaz. Ya saben ustedes -les considero enormemente inteligentes- que eso de caer en la repetición no es muy loable, la verdad. Se prefiere mirar adelante y abandonar esas carreras a modo de hámster con las que solemos drogarnos a diario. Si el año comienza, que comience, la cuestión no es andar en círculos (o elipses), que para eso ya está la Tierra orbitando alrededor del Sol.
Respecto a esa recomendación que nos hacen desde todos los púlpitos soberanos sobre examinar los trescientos sesenta y cinco días que hemos dejado atrás y valorar lo vivido, no sé si suspirar o emitir una sonora carcajada. Mejor ni lo pensemos, podríamos sufrir un telele de los malos y pasar la Nochevieja en manos de los matasanos, en los cuidados psiquiátricos o en casa de alguna abuela con ganas de cebar a cualquier incauto.
Y por dar el punto final a esta entrada de hoy, tan dicharachera y tajante, les dejo con un álbum ilustrado cíclico (algunos preferirían en término circular) gracias a Svjetlan Junakovic. Sin duda, A mi manera. Una historia de zapatos (Saga editorial) es de lo mejorcito del año -lo bueno se hace esperar- en cuanto a calidad literaria y artística. Una historia con principio y fin, sencillez, notas de tristeza, bastante sorna y mucha calidez. Como la vida misma.
P.D. 1: Espero verles por aquí el año próximo, ese 2010 que seguro nos regalará decenas de buenos libros, noticias muy agradables y no tan agradables, trabajo, mucho trabajo para todos los que sufrimos esta España, y salud (no se olviden de esto último...).
P.D. 2: ¡Y gracias! ¡Gracias por su tiempo y atención!

jueves, 10 de abril de 2008

Visita a Madrid y algunos retratos



En el último viaje que he realizado a Madrid no he tenido la oportunidad de acudir al Museo Thyssen-Bornemisza, no por falta de ganas o tiempo, sino porque no se consiguió entablar conversación alguna con los responsables de los programas educativos de dicha galería pictórica… Es lo que tiene viajar con cincuenta niños en plena efervescencia hormonal: necesidad de visitas supervisadas.
Me hubiese encantado contemplar las obras de Modigliani en pleno paseo del Recoletos, pero a falta de pan, ya se sabe… Y desde aquí aprovecho para hacer un llamamiento al director de dicho espacio:



Estimado Señor,

nos parece increíble que, tanto a un servidor, como a otros de sus compañeros, dedicados todos a la docencia, se nos exija, por parte de las administraciones de las que depende nuestra profesión, que introduzcamos e instruyamos a nuestros alumnos en el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, para que, cuando sea necesario hacer uso de estas, lo máximo que obtengamos sea un número de teléfono atendido por una grabación automática completamente incapaz de responder nuestras dudas o peticiones, léase aquí la adquisición de entradas de grupos, la existencia de reducciones a grupos escolares y la posibilidad de contratar visitas guiadas.

Atentamente, el aquí firmante.


Con toda probabilidad y dado el escaso público a este blog, sirva, más bien poco esta reclamación, pero por si acaso, ahí queda.
Y hablando de arte, he pensado que la recomendación de hoy se destine a un libro que me encandiló en el instante que abrí su cubierta. Como el nombre del autor es impronunciable (Svjetlan Junakovic), me referiré a su título –más sencillo y menos olvidadizo- Gran libro de los retratos de animales.
Este libro de gran formato recoge obras cumbre de la Historia de la Pintura Universal. Desde “La muerte de Marat”, pasando por el “Retrato de Enrique VIII”, “La dama del armiño” o “La joven de la perla”, las bellas ilustraciones de este título nos presentan el mundo del Arte con ciertas pinceladas de humor animal y alguna que otra sorpresa. Indispensable para cualquier profesor de arte… sus pupilos seguramente se lo agradecerán.