viernes, 6 de noviembre de 2026

Otro futuro es posible


Lo de este curso no tiene nombre. Sobre todo con los alumnos de cuarto de la ESO y primero de bachillerato. Yo lo tengo claro: sus padres les han dado licencia para hacerse mayores. La verdad es que no sé cómo, pues ni siquiera lo son sus progenitores. Supongo que tiene que ver con zafarse de las obligaciones. Para unos, para otros. Eso es hacerse grande. Dejar de ser padre, dejar de ser hijo y que solo quede el espíritu santo.


Y así nos encontramos con alumnos que se acurrucan en sus pupitres, que duermen sobre los apuntes, que bostezan o que prefieren quedarse en la cama cuando el resto están de excursión. Críos que pasan dos horas diarias en el gimnasio, toman anabolizantes y se van a dormir a las dos de la madrugada gracias a las redes sociales o los videojuegos. Ellas se peinan en mitad de clase y ellos se comen los mocos como los orangutanes. Eso es hacerse grande.


Todo gracias a la inteligencia artificial, a los coches voladores, los vehículos autónomos, a la edición genética, las criptomonedas y la conquista espacial. Es lo que llamamos metamodernismo. ¡Con lo bonito que sería un presente y futuro como el imaginado por la protagonista del poemario de hoy! Y es que esta chiquilla pone la tecnología y los avances al servicio de la infancia. Un mundo optimista en el que toda convivencia es posible, el progreso no ensombrece lo humano y la frescura sobrevive a lo falible. Y es que la vida continúa a pesar del tiempo y sus devaneos apocalípticos. ¡Ya veremos…!

Palabras de sueño

El teléfono espía mis sueños.
Al despertar
me los cuenta todos.

Guardo palabras que sueño,
algunas son nuevas
y extrañas.

En los sueños se mezcla lo que existe,
lo que se quiere, lo que da miedo,
lo que no se conoce,

ni sabemos de dónde sale.


Me levanto

Enciendo mi ventana compacta
y aparece el mundo.

El silencio en la ciudad
es atronador cada mañana.

Mil y un objetos voladores,
mudos,
ultrarrápidos
y eficientes
se marcan un baile
sin música ni compás.

En la azotea
mis dos perros
y mis tres gatos
virtuales
junto con mi tata electrónica me despiden.

El teletransportador arcoíris seguro
para niños y niñas urbanos
es un punto de color
entre tanto vehículo sin gracia.

Angelina Delgado Librero.
En: Llegará mi voz a tu planeta.
Ilustraciones de Quim Torres.
2026. Barcelona: A buen paso.

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