miércoles, 8 de octubre de 2008

Nipones




La semana pasada, sorteando las estanterías de cierta librería que visito con asiduidad, me di de bruces con una novela de última hornada. Además de estar editada con decoro, me llamó la atención su título… Un grito de amor desde el centro del mundo. De un tal Kyoichi Katayama, recordaba la contraportada que había sido la novela más vendida de todos los tiempos en Japón. La verdad es que el argumento, aunque simplista, promete: dos adolescentes se enamoran en sus años de instituto… el resto, habría que leerlo. Algo aturdido con el “merchandising” editorial, y recién llegado a casa, encendí el ordenador y me puse manos a la obra. Eché mano de los consejos de ciertas bitácoras literarias en la red y descubrí que, hace bastantes años, otra obra de autora japonesa obtuvo la misma acogida... Hisako Matsubara, con su Samurai, también arrancó muchas lágrimas, así que, en ello estoy, deseando que sus palabras asurquen mis mejillas.
Tengo un afecto especial por la cultura nipona, no sé porqué pero me fascinan los kimonos orlados de seda, los bonsáis, las teteras de barro negro, los cerezos en flor. Me asombra el gusto japonés por la estética, su elegancia, ese comportamiento estudiado, casi robótico.
Si hay algún autor nipón que destaque en el mundo de la Literatura Infantil, ese es Mitsumasa Anno. Hoy día es imposible encontrar algún ejemplar de su obra cumbre, El viaje de Anno, en cualquier librería (desde aquí, hago un llamamiento a las editoriales para que se lleve a cabo una reedición de todos los volúmenes que la constituyen), así que habrá que conformarse con visitar las secciones de Literatura Infantil de las bibliotecas para poder seguir el camino trazado por el viajero. Además haber recorrido medio mundo, Anno, es capaz de trasladarnos a todos esos lugares gracias a sus ilustraciones, de estilo miniaturista. Italia, Londres, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia… son descritas con todo lujo de detalles, e incluso, guardan alguna que otra sorpresa… Para los interesados, señalar dos títulos más de este autor El mundo medieval de Anno y El misterioso jarrón multiplicador. Para finalizar, animaros a que visitéis Japón y de paso, recorráis las salas del Museo de la Ilustración Infantil, sito en Tsuwano, el pueblo donde nació Mitsumasa Anno.

1 comentario:

Evaristo dijo...

La misma mañana que había leído una entrevista con la traductora Lourdes Porta, que conocía a través de la lectura de una novela de Haruki Murakami, también tropecé en la librería con "Un grito de amor desde el centro del mundo". También regresé con él a casa. A pesar de algunas reticencias con los últimos capítulos, lo he elegido como primera lectura para el club de lectura que coordino con alumnos de Bachiller. Ahora busco la versión cinematográfica y en cómic. Ya te diré como va.

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