jueves, 23 de junio de 2016

El poder y la política en los libros infantiles


Se ve que el domingo hay que votar. Otra vez, y yo de limpieza general. ¡Qué vida esta tan sufrida! Mientras algunos se hinchan a tertulias televisivas y sufren un síncope cerebral (no es para menos...), otros nos dedicamos al amoniaco y la lejía, dos desinfectantes muy socorridos (el salfuman es para mugre más jevi). No sé si compadecerme de ellos o admirarlos (¡Menudo gilipollas estoy hecho!), pero el caso es que, entre escoba y fregona me ha dado por pensar en la política y sus mieles...
Aunque nos pasemos el día maldiciendo sobre los políticos, esos representantes de nuestra especie que se pirran por un poquito de poder, he de avisarles que todo nuestro mundo -presente, pasado y futuro- está empapado de ideologías y política. Nos puede parecer bastante impropio, pero no obvien esas comidas de empresa, los lameculos del jefe, los jetas, los amigos bienquedas, las manos derechas, las acérrimas oposiciones, los grupúsculos a la hora del café. Colegios, hospitales, asesorías, facultades, diputaciones, pequeños comercios, entidades deportivas... Todos los lugares en los que haya algo de manteca que repartir están a rebosar de políticos. Incluso la LIJ...
Nos puede parecer una incongruencia que la literatura infantil, una extensión cultural que, se supone, no debería estar al servicio de ese insano (a mi juicio) vicio de la política, pero lo cierto es que en muchos libros infantiles encontramos multitud de referencias, muestras, ideas, pensamientos críticas, ejemplos y vaticinios sobre el juego del poder, su reparto y sus consecuencias. Es lógico pensar que la Literatura, como fiel reflejo del mundo, no podía vendarse los ojos ante ella, y que por otro lado, los lectores, tengan la edad que tengan, deben ser partícipes del pan nuestro de cada dia, es por ello que se me ha ocurrido hacer un recorrido (poco ortodoxo, es cierto, hay poco tiempo en estos días de evaluaciones y entregas de notas) por albumes ilustrados, libros de conocimientos y obras narrativas y poéticas infantiles que se hacen eco de la Política.
Empezando por el principio nos debemos fijar en la narración oral. Aunque los cuentos tradicionales dirigidos al público infantil tienen un corte eminentemente moral, no debemos olvidar que en el pasado, éstas se veían muy influenciadas por las narraciones mitológicas griegas y romanas (dioses moviendo sus hilos con complejas estrategias) o las leyendas nórdicas (en las que el belicismo y el miedo son las mejores armas para alzarse con el triunfo) que están dirigidas al escuchante adulto (sus orígenes se confunden) y contienen elementos y referencias al poder.
Reyes, reinas, príncipes, princesas, caballeros, sabios y consejeros, cortesanos, súbditos y pueblo llano, además de constituir las clases o estamentos sociales de una Europa feudal, establecen relaciones políticas sutiles que dan fe de que el poder y sus tretas (sabios ancianos que se ganan los favores de los reyes, princesas que no pueden reinar o príncipes hermanos que compiten por un mismo reino) están presentes en la humanidad desde tiempos inmemoriales.


Mención aparte y sin desviarnos del tema, cabe señalar aquellas obras literarias (las leyendas artúricas, Beowulf, El rey Lear o el Macbeth de Shakespeare) que han inspirado obras con gran aceptación entre el público juvenil como El señor de los anillos y títulos afines (se me ocurre citar la mediática saga Juego de Tronos), en los que la política aparece de manera evidente y muy intrincada.
Una vez tratado el hecho histórico (¿Quién no ha querido casarse con un príncipe o una princesa para hacer gala de ordeno y mando, para medrar en la escala social?), llegamos al álbum ilustrado contemporáneo, género con diferentes perspectivas sobre el tema que hoy nos ocupa.
En primer lugar tenemos los libros ilustrados que, de un modo crítico y desde una perspectiva moral, ponen en evidencia las artimañas para alcanzar el poder. En ellos, los discursos de los protagonistas y de manera sencilla se exponen problemas diarios en los que influye la visión política (aunque sea poética) de los actores y los receptores. A continuación les incluyo ejemplos que, aparte de desembocar en un problema ético (la filosofía también está muy presente en los libros para niños), evidencian lo que es el poder.


Gregoíre Solotareff. Tú grande y yo pequeño. Corimbo.


Olivier Tallec. Felicio, rey del rebaño. Algar.



Mario Ramos. El pequeño Cuchi Cuchi. Océano Travesía.


Miguel Tanco. El rey de los animales. La Fragatina.

Aunque no abundan títulos de este tipo (son los que más me gustan porque la perspectiva, aparte de ser universal, está abierta a múltiples y variadas interpretaciones por parte de los lectores), debemos pensar que, la política, el poder, está presente en mayor o menor medida dentro de la literatura para niños, generalmente cuando ésta se refiere a la Política como la causa de diferentes situaciones.
En este grupo no puedo dejar de pensar en el Max desafiante de Sendak. Donde viven los monstruos es una oda a la adquisición del poder, a la ruptura con el orden establecido y sus reglas (el hogar familiar) para construir uno nuevo en el que poder gobernar a sus anchas (el lugar en el que vive lo salvaje), para finalmente constatar que la libertad o la ausencia de normas puede no ser lo satisfactoria que se esperaba (¿Acaso no ocurre esto con los populismos o las dictaduras?


Maurice Sendak. Donde viven los monstruos. Kalandraka.

La situación más utilizada dentro de la literatura infantil para hablar sobre los intereses creados es la guerra, la consecuencia más devastadora y triste a la que el pueblo se ve volcada en aras del ego y los deseos de sus gobernantes. En este grupo destacan multitud de obras en las que, de una forma u otra, se abren puertas y reflexiones en torno a un tema que, desde muchos púlpitos progresistas y buenistas de la LIJ se execra (¿Por qué no van a querer los niños la guerra? ¡Se pasan el día riñendo!), algo con lo que no termino de comulgar al cien por cien, ya que a veces y desde un prisma histórico, el belicismo es necesario (nunca loable), llamándose revueltas populares o guerras preventivas, una perspectiva que abunda poco en obras literarias infantiles de calidad pero de las que sí encontramos ejemplos en las obras adultas como el 300 de Frank Miller y Lynn Barley, o la clásica Rebelión en la granja de George Orwell, dos obras controvertidas que ofrecen puntos de vista diferentes a los habituales en los que la guerra ejemplifica un servicio político a pesar de sufrir bastantes tachaduras.


Eric Battut. Los niños no quieren la guerra. Juventud.


Frank Miller y Lynn Barley. 300. Norma Editorial

Eso sí, he de admitir que soy muy partidario de aquellas obras infantiles que incluyen en su menú cierto espíritu de concordia, una actitud política nada menospreciable, ya que, en la mayoría los conflictos armados la Política y sus mediadores son detonantes en el alto el fuego (no seamos malpensados y dejemos un rincón para el humanismo). Se me ocurren tres títulos de excelente factura que, bien sea por la propia naturaleza de los pueblos enfrentados, bien a través de un actor, la paz llega a buen término.


David McKee. Los conquistadores. Kókinos.


Ricki Blanco. El deshielo. A buen paso.


Anais Vaugelade. De cómo Fabián acabó con la guerra. Corimbo.


Janet Charters y Michael Foreman. The general.Templar.

Por último, y dejando a un lado el tema de los refugiados, los problemas económicos, las envidias, la memoria histórica, la expropiación de territorios estratégicos, etc., me gustaría llamar la atención sobre la antítesis del poder. ¿Es el poder suficiente? ¿Sómos felices con él? Esta es la reflexión que, a mi juicio, reside en el discurso de muchos libros para niños. El amor, la amistad o la familia son vehículos que nos pueden ayudar en el camino para alcanzar otras metas, que, si bien es cierto que nos hinchan menos el ego y el bolsillo, son capaces de aportarnos otras sensaciones igualmente satisfactorias.


Kveta Pakovska. El pequeño rey de las flores. Kókinos.

Lllega el turno de centrarnos en los libros informativos, un género infantil en pleno auge y del que, llegados a este punto, hay bastante que hablar... Aunque la Literatura, queramos o no, está cargada de intencionalidad, hemos de tener en cuenta que, bajo mi visión, un buen libro de conocimientos como otro cualquiera debe ser capaz de formar pero nunca de encorsetar las lecturas, de obligar al lector a pensar en una única dirección, algo suele ocurrir con los libros narrativos, en los que el autor se siente más libre a la hora de expresar sus ideas (el eterno pero/dilema de la literatura infantil). Es muy difícil engendrar un buen libro informativo sobre aspectos de política (no tanto sobre matemáticas o ciencia, ya que los conceptos y procesos están bastante definidos) porque pueden ser fácilmente sesgados y tener como consecuencia meros panfletos que se inclinan hacia unos ideales u otros. Les animo a que brujuleen por internet y se hagan acopio de multitud de ejemplos que partidos políticos, instituciones públicas y casas editoriales publican en Estados Unidos para inculcar en los niños la necesidad del voto, discursos demagógicos o programas electorales. No se sorprendan, en breve veremos transformada la propaganda electoral en estas lavativas cerebrales. ¿Qué partido será el primero? Demencial, triste y útil...


Equipo Plantel y Marta Pina. ¿Cómo puede ser la democracia? Media Vaca.


Equipo Plantel y Mikel Casal. Así es la dictadura. Media Vaca.



Paul Czajak y Wendy Grieb. Monster needs yout vote. Mighty Media.


Doreen Cronin y Betsy Lewin. Duck for president. Simon & Schuster.

Para terminar con algo de belleza (es lo que tiene la poesía), pero sin olvidarnos de poner en evidencia que en Literatura cualquier política es posible, en vez de ensalzar a los de siempre (que si Federico, que si Miguel... ¿acaso no hay otros?), me decanto por el mío propio, Antonio Machado, que decía

Allí el maestro un día
soñaba un nuevo florecer de España

Y mientras sueño despierto con el jabón y el agua, me despido con un libro de buitres, que con cualquier político, tarde o temprano, es lo que nos toca...


Pepín Bello. Un cuento putrefacto. Ilustraciones de Manuel Flores. Sd Edicions.


3 comentarios:

Dheztyvanesh Axelia dijo...

Thanks for sharing your information, its great and i appreciated about it!

agen poker , agen bola

Dheztyvanesh Axelia dijo...

The information that you have provided is very helpful.

hero poker , agen poker

Dheztyvanesh Axelia dijo...

Thanks for sharing your information, its great and i appreciated about it!

Domino Online

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...