martes, 10 de mayo de 2022

Entre el exilio y la esperanza


Elaborando esta selección sobre la guerra en los libros infantiles, me di cuenta de que muchos libros sobre esta temática que me encantan, no tenían un lugar preferente en este espacio. Entre ellos estaba Cuando Hitler robó el conejo rosa, uno de esos títulos necesarios en cualquier biblioteca. Por ello y aprovechando que este año se celebra el 50º aniversario de su publicación y que Loqueleo Santillana ha lanzado una edición conmemorativa en tapa dura y con las ilustraciones originales de la autora, me lanzo a incluir una reseña ad hoc en este lugar de monstruos y lecturas para que le saquen mucho más jugo a un libro reconocido mundialmente en el ámbito de la LIJ, tanto por el público, como por la crítica.



Poca gente sabe que este libro es la primera parte de una trilogía (
Out of Hitler Time) que se continua con otros dos volúmenes que llevan por título Bombs on aunt Dainty (traducido en castellano con el título En la batalla de Inglaterra) y A small person faraway (nunca ha sido publicado en castellano). El origen de estos libros está en sus propios hijos ya que al terminar de ver la película Sonrisas y lágrimas, comentaron entre ellos «Ahora ya sabemos cómo eran las cosas cuando mamá era pequeña». Al oír esto, Kerr quiso que conocieran cómo fueron realmente las cosas y por ello se lanzó a escribir esta historia que se publicaría por primera vez en inglés y dos años más tarde en alemán, traducida por Annemarie Böll, esposa de Einrich Böll.


Cuando Hitler robó el conejo rosa es un relato semi-autobiográfico donde Judith Kerr, utilizando el pellejo de Anna Kemper, la protagonista de esta historia, recogió sus experiencias de infancia en torno a la Segunda Guerra Mundial y el régimen nazi. Era hija de Alfred Kerr, un judío alemán e influyente crítico teatral, periodista y dramaturgo (era apodado el Kulturpapst, “Papa de la cultura”), que tras criticar duramente al nacional socialismo alemán se vio obligado a abandonar el país en 1933.


Desde su vida en un barrio de clase acomodada a las afueras de Berlin -Grunewald-, la huida a la frontera con Praga de su padre, el hermetismo familiar a respecto del paradero de su padre, el reencuentro de Alfred Kerr con su mujer, Julia, y sus hijos, Judith y Michael, en Suiza, el exilio a través de Lugano y Zurich, el pequeño apartamento en París o la llegada a Inglaterra, país donde finalmente se restablecerían, son momentos que una Judith Kerr de nueve años rememora en una novela que en parte podría ser catalogada como de aventuras.


Tampoco hay que olvidar que la novela está llena de momentos amargos como la quema de los libros de su padre por parte del sindicato de estudiantes alemán frente a la Universidad Humbodlt de Berlín, la confiscación de sus bienes, y todas las cosas que dejaron atrás incluidas su casa, el piano o su conejo de peluche rosa, una figura metafórica sobre la que regresa una y otra vez la autora como recuerdo de esa infancia perdida, un juguete que da título al libro y que tanto me recuerda al Otto de Tomi Ungerer.


Si bien es cierto que muchos establecen paralelismos entre este libro y el Diario de Anna Frank (dos niñas con el mismo nombre que sobreviven al nazismo), considero que en esta ocasión hay que aparcar las comparaciones en base a dos apreciaciones. Por un lado, este libro, aunque de corte autobiográfico, pertenece a la ficción, y en consecuencia se eliminan o añaden elementos narrativos que pretenden encauzar la lectura desde la intencionalidad. Por otro, es un libro escrito por un adulto sobre sus experiencias de niñez, es decir, anacronía y perspectiva modifican el marco narrativo.
Ambas obras se centran en la mirada de sus respectivas protagonistas, sus altibajos emocionales, sus miedos y anhelos, pero las reglas que rigen una y otra son diferentes y por tanto, pergeñan lecturas igualmente diferentes. Mientras que Anna Frank se encuentra aislada, ve el mundo a través de las rendijas, y es mucho más directa, claustrofóbica y visceral, Anna Kemper se recrea en los acontecimientos familiares y callejeros, repasa los hechos históricos más importantes de la Alemania nazi desde que Hitler asciende al poder y, sobre todo, no pierde esa mirada infantil que a veces olvida el horror en pro de un canto esperanzador y optimista.


Como complemento a esta lectura, siempre pueden ver la adaptación televisiva de 1978 (seguramente la encontrarán en la versión alemana original) y la cinematográfica que se estrenó en 2019, y que en España llegó a los cines bajo en nombre El año que dejamos de jugar (no sé por qué narices hacen esto las distribuidoras y el mercado audiovisual español). Aunque aceptables, yo siempre prefiero la novela original en la que detalles de todo tipo, giros y descripciones enriquecen mi intelecto y traen consigo diferentes sensaciones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Has dicho las palabras mágicas: clásico e ilustrado por la autora. Apuntado para la feria del libro.
Muy interesante la entrada. Desconocía que fuera una trilogía. Gracias.

miriabad dijo...

Y me lo estoy terminando y me encanta. Es un libro escrito con la mirada de una niña tratando un tema duro y difícil pero a sorbos para que el lector comprenda sin apabullarle. Y la edición de los 50 es preciosa. Gracias, Román.