El comienzo del año siempre se carga de muchas sensaciones. Unas veces brilla la esperanza y otras nos aferramos la nostalgia. El miedo se cuela por las rendijas y la incertidumbre pesa en ciertos momentos. Ilusionados, reflexivos, contradictorios o cercanos. Mil y una sensaciones tapizan el camino y nosotros seguimos hacia delante (o no...).
Se abre una puerta. Espacio y tiempo que ocupar. Montones de opciones que nos invitan a lo posible desde lo imposible. Es lo que tiene el mundo. Deambular e imaginar. Dejarnos llevar sin mucho tino. Así descubrimos los que se esconde en las hojas del bosque, en la caricia de un erizo y en las noches que llenan los cuentos (¿o es al revés?).
Palabra a palabra, letra a letra, exploramos las posibilidades de lo venidero. Un sinfín de conjeturas y divertimentos que nos devuelven al pasado y nos transportan a los meses futuros. Y si no saben a qué me refiero, les invito a abrir las páginas de este tablero que, a modo de abecedario ilustrado y juego geométrico, deja escapar veintisiete historias mínimas pero muy inspiradoras. Léanlo y después me cuentan los relatos que les habitarán este año.
Nn
Leer un cuento, apagar la luz y llenar de noche cada rincón de la casa.
Qq
Hay palabras que, al leerlas, abren las alas y sobrevuelan los verdes de Mesoamérica sin advertir las largas y absurdas líneas de las fronteras.
Rr
Los animales se asustan, los pájaros se escapan volando. El rábano ya no se alimenta de agua, se ha vuelto carnívoro.
Joan Rioné.
En: Tablero natural de la A a la Z.
Ilustraciones de Paul Farrell.
2025. Barcelona: Yekibud.




No hay comentarios:
Publicar un comentario