viernes, 29 de mayo de 2026

Sobre la fisiología del pedo


Hay tanto pedorro en este nuevo milenio, que cualquier cosa huele a mierda. Es lo que tiene atiborrarse de fibra. Semillas de chía, lino, frutos secos y lechuga iceberg. Que si regulan el índice de glucemia, vacían el colon y alimentan la flora intestinal. Lo malo viene cuando, con tanta celulosa, se forman las llamadas flatulencias ¡y que empiece la fiesta!
Además del alimento, también intervienen el aire ingerido durante la deglución (mastiquen y traguen despacito, por favor) y los gases producidos durante la fermentación bacteriana. Aunque la mayor parte de estos son inodoros (hidrógeno, metano y dióxido de carbono), también se generan compuestos de azufre que huelen fatal. ¿Y el ruido que hacen? No es ni más ni menos que es la vibración del esfínter anal cuando estas ventosidades lo atraviesan y será más o menos agudo, más o menos prolongado dependiendo del volumen de gas y la apertura de ese músculo circular.


Para valoraciones menos científicas les dejo con el enorme Francisco de Quevedo, un pájaro de armas tomar que, aparte de sacar loco a Góngora, era especialista en sacarle punta a temas escatológicos y un tanto obscenos para, con mucho humor, conseguir el aplauso popular. A los pinceles, Miguel Ángel Díez, un hacha en esto del desenfado que, a base de colorido y expresividad, insufla ese toque tan descarado que siempre arranca sonrisas a pesar de lo escabrosa que sea la temática.

Alguien me preguntó… ¿Qué es un pedo?
y yo le contesté muy serio: El pedo es un pedo,
con cuerpo de aire y corazón de viento.

El pedo es como un alma en pena
que a veces sopla, que a veces truena,
es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.

El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando,
el pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte.

[…]

Francisco de Quevedo.
En: Poema al pedo.
Ilustraciones de Miguel Ángel Díez.
2026. Iglú: Valencia.


No hay comentarios: