sábado, 28 de octubre de 2017

La Literatura Infantil y el Cine de Animación, sinergias y miscelánea


Si hace unos días celebrábamos el Día de la Biblioteca, hoy, 28 de octubre toca festejar el Día Internacional de la Animación. Aunque el primero tiene mucha solera para los monstruos lectores, este segundo, a mi juicio, no debería desmerecerle nada. He aquí unos cuantos motivos...
La relación entre el séptimo arte y la literatura es bien conocida por todos. Los libros son una gran despensa de historias y personajes para los estudios cinematográficos. Existen multitud de adaptaciones de libros que han llenado la gran pantalla, y los libros infantiles no podían ser menos. Unas sinergias artísticas que se hacen muy patentes cuando los títulos gozan de mucha aceptación entre el público infantil, de tal manera que constituyen un reclamo inmejorable a la hora de las estrategias comerciales.
De entre todas estas adaptaciones hoy toca destacar aquellas que pertenecen al llamado cine de animación, un género que goza de muy buena salud desde que las nuevas tecnologías entraron en juego. Pero, ¿por qué hay tantas versiones y adaptaciones de los libros infantiles en forma de “dibujos animados” (N.B.: Entrecomillo porque algunos consideran un tanto denigrante esta denominación)? En primer lugar hay que llamar la atención sobre los orígenes del cine de animación. Y si no, fíjense en los llamados “flip-books” o folioscopios, formas primitivas de lo que hoy en día es la animación. 


Cesc Pujol. Amb gust de sal. Sd Edicions.


Paola Dragonetti. Plaf! Sd Edicions

Si además tenemos en cuenta que los primeros estudios de animación necesitaban ilustradores para dale forma a sus creaciones, unos profesionales que abundaban en el mundo del libro infantil, las sinergias entre ambos mundos era de esperar. Por citar un ejemplo de ilustradores que trabajaron en ambos campos tenemos a Kay Nielsen.
Además de todo esto tenemos que prestar atención al género del libro-álbum, un tipo de libro en el que la ilustración secuenciada tiene mucho valor, y que podría ser considerado (de manera reduccionista) como un híbrido entre la narración textual y la narración animada estricta. Si bien cabría esperar que el álbum fuese un tipo de obra muy adecuada para cortometrajes teniendo en cuenta el lapso de tiempo en el que se desarrolla la acción, también podemos ver ejemplos de largometrajes basados en álbumes como El expreso polar o ¡Shrek!
Con estas pinceladas y animándoles a que lean todos los libros antes de verlos en sus pantallas (ya expliqué en este post el porqué),  les dejo con una buena tanda de libros transformados en películas o cortometrajes de animación. Muchos son conocidos, otros no tanto. Muchos títulos constituyen inmejorables ejemplos de buenas adaptaciones y también los hay que se consideran nefastas producciones de animación. En su mano está leerlas, verlas y dar su veredicto.
¡Feliz Día de la Animación!

LARGOMETRAJES



Margret (Waldstein, apellido de soltera) & H. A. Reyersbach (abreviado Rey). Curious George. Medialive Content. Existen numerosas ediciones bilingües.




J. M. Barrie. Peter Pan y Wendy. Ilustraciones de Robert Ingpen. Blume.





Lewis Carroll. Alicia en el país de las maravillas y Alicia en el espejo. Tengo dos ediciones fetiche, la ilustrada por Rebecca Dautremer en Edelvives y la iluminada por Helen Oxenbury (Blume).




Felix Salten. Bambi. Planeta.




Jean-Marie Leprince de Beaumont. La bella y la bestia. Reino de Cordelia.






Jakob y Wilhelm Grimm. Blancanieves y los siete enanitos; La bella durmiente; La Cenicienta. En: Cuentos de Grimm. Anaya.




H. C. Andersen. La sirenita. En: Cuentos de Andersen. Anaya.





Munro Leaf. Ferdinando el toro. Lóguez. 




E. B. White. Stuart Little. Ilustraciones de Garth Williams. Loqueleo-Santillana.




Hergé. Las aventuras de Tintín. El secreto del Unicornio. Juventud.




Johan Sfar. El pequeño Vampir. Fulgencio Pimentel. (También existe serie de animación)




Ursula Le Guin. Cuentos de Terramar. Minotauro.




Eiko Kadono. Nicky, la aprendiz de bruja. Nocturna.




Diana Wynne Jones. El castillo ambulante. Berenice.




Mary Norton. Los incursores. Blackie Books.




Joan G. Robinson. When Marnie was here / El recuerdo de Marnie. (El libro todavía no disponible en castellano)



Gerdt Von Bassewitz. Peterchens Mondfarht. (Es un clásico alemán inédito en castellano, aunque la película está disponible en nuestro idioma).




Ulf Nilsson. El primer caso. Harperkids.




Robert C. O'Brien. La señora Frisby y las ratas de Nimh. Ediciones B.




Eve Titus. Basil, el ratón superdetective. Blackie Books.




Charles Dickens. Canción de Navidad. Anaya-Tus Libros.




William Steig. ¡Shrek! Libros del Zorro Rojo.




Dr. Seuss. El Lórax. (N.B.: Aunque la mayor parte de la obra de este autor está editada por Beascoa, no tengo muy claro si incluye este título, aunque sí se encuentra en castellano)




Chris Van Allsburg. El Expreso Polar. Ekaré.




Judi Barrett y Ron Barrett. Nublado con probabilidad de albóndigas. Corimbo.




Jakob Martin Strid. La increíble historia de la pera gigante. Gribaudo.




Rudyard Kipling. El libro de la selva. Ilustraciones de Gabriel Pacheco. Sexto Piso.




Roald Dahl. James y el melocotón gigante. Ilustraciones de Quentin Blake. Loqueleo – Santillana.




Roald Dahl. El gran gigante bonachón. Ilustraciones de Quentin Blake. Loqueleo – Santillana.




Roald Dahl. El superzorro. Ilustraciones de Quentin Blake. Loqueleo – Santillana.




Roald Dahl. Cuentos en verso para niños perversos. Loqueleo - Santillana.




Roald Dahl. Los cretinos. Loqueleo - Santillana




Dino Buzzati. La famosa invasión de los osos en Silicia. Gallonero.




Erhard Dietl. Los Olchis (varios títulos). Loqueleo-Santillana. (Película disponible en castellano)



Ted Hughes. El gigante de hierro. Blackie Books.




Julia Donaldson y Axel Scheffler. El hombre palo. Bruño. 




Antoine de Saint Exupéry. El principito. Salamandra. Aunque se han hecho varias versiones animadas, la última está dirigida por Mark Osborne




Kate DiCamilo. Despereaux. Ilustraciones de Timothy Basil Ering. Noguer.




Llanos Campos. El tesoro de Barracuda. Ilustraciones de Jùlia Sardá. SM. (La película se basa en la colección completa).




Cressida Cowel. Como entrenar a tu dragón. SM.






Marla Fraaze. El bebe jefazo. Bruño-Cubilete.




Kathryn Lasky. Los guardianes de Ga'Hoole. Ediciones B.




A.A. Milne. Winnie de Pooh. Ilustraciones de . Editorial Valdemar




Dorothy Wall. Blinky Bill. (Película y libro disponibles en castellano)




Norman Lindsay. El pudding mágico. Anaya. (Película disponible en castellano)




Neil Gaiman y Dave McKean. Coraline. Salamandra.




Alan Snow. ¡Tierra de monstruos! Las crónicas de Ratbridge (3 vols.). Ediciones B.




William Joyce. Colección Los guardianes de la infancia (4 vols.). Combel / Bambú




Ángela Sommer-Bodenburg. El pequeño vampiro. Loqueleo-Santillana.




George Orwell. Rebelión en la granja. Libros del Zorro Rojo.



Mathias Malzieu. La mecánica del corazón. Random House.





Mary Norton. The Magic Bed-Knob or How to Become a Witch in Ten Easy Lessons o Bed-Knob and Broomstick. Inédita en castellano fue adaptada al cine por Disney como La bruja novata, una película de animación con actores de carne y hueso y elementos de animación.




P. L. Travers. Mary Poppins. Ilustraciones de Julia Sardá. Circulo de Lectorres. Fue adaptada al cine por Disney de la misma forma que la anterior.



Sven Nordqvist. Serie Petterson y Findus. Flamboyant (Película del mismo estilo que las anteriores y disponible subtitulada)




Mary Stewart. The Little BroomstickInédita en castellano. Adaptada como Mary y la flor de la bruja.




Lois Lowry. Los hermanos Willoughby. Anaya.




Benjamin Renner. El malvado zorro feroz. Reservoir Books.




Noelle Stevenson. Nimona. Astiberri. (Cómic)




Sara Varon. Robot dreams. Astronave. (Cómic)




Dav Pilkey. Policán. SM (Cómic)




Aaron Blabey. Ani-malotes. Anaya. (Hay dos largometrajes, partes 1 y 2, que han sido tituladas Tipos malos y se basan en diferentes volúmenes de esta serie de libros)




 Tosca Menten. La venganza de Oink. TakaTuka.




Peter Brown. Robot salvaje. Planeta.


MEDIOMETRAJES Y SERIES DE ANIMACIÓN




Runer Jonsson. Vicky el vikingo. RBA.




Ernest Thompson Seton. Two Little Savages. (Un clásico de la literatura infantil norteamericana sin nuevas ediciones en castellano. La serie se llamó El bosque de Tallac)




Mark Twain. Tom Sawyer. Juventud.




Lucy Maud Montgomery. Ana la de Tejas Verdes. Edelvives. 




Edmundo de Amicis. De los Apeninos a los Andes. Las aventuras de Marco. Verbum




Johana Spyri. Heidi. Nórdica.




Ouida. A Dog of Flanders (Un perro de Flandes). Albert Whitman Co. Hay serie y película. Para más información vayan a ESTE ENLACE.




Arthur Conan Doyle. Las aventuras de Sherlock Holmes. Booket.




J. M. Barrie. Peter Pan y Wendy. Blume. (Me refiero a la serie anime de Yoshio Kuroda)



Tove Jansson. Los Mumin. Varios títulos. Siruela.




Chris Van Allsburg. Jumanji. Fondo de Cultura Económica.




Jean de Brunhoff. Babar. Blackie Books.




 Wil Huygen y Rien Poortvliet. Los gnomos. (Descatalogado. Edición gallega por Sushi Books)





Jill Barklem. Cuentos de la serie El seto de las zarzas. Editorial Blackie Books.




Luke Pearson. Hilda. Barbara Fiore.




Charlie Mackesy. El niño, el topo, el zorro y el caballo. Penguin.




Mac Barnett y Jon Klassen. Triángulo / Cuadrado / Círculo. Lumen.




Shaun Tan. Cuentos de la periferia. Barbara Fiore.


CORTOMETRAJES
N.B.: Como la mayoría están plataformas como YouTube, estos enlaces se van desactualizando. ¡Búsquenlos y disfrútenlos!


William Steig. Doctor De Soto. Blackie Books (otra edición más antigua en Alfaguara / Altea).



Raymond Briggs. The Bear. Edición inglesa.


Raymond Briggs. Papa Noel. La Galera.


Raymond Briggs . El muñeco de nieve. La Galera. (Con la participación de David Bowie)


Jean Gionno. El hombre que plantaba árboles. Duomo Ediciones.



Tomi Ungerer. Los tres bandidos. Kalandraka.


Tomi Ungerer. El sombrero. Alfaguara.


Julia Donaldson y Axel Scheffler. El Grúfalo. Bruño. (No hay enlace directo)


Eric Carle. La pequeña oruga glotona. Kókinos.


Eric Carle. El grillo silencioso. Kókinos.


Etienne Delessert. Serie Yok-Yok. Altea.


Shaun Tan. La cosa perdida. Barbara Fiore Editora.


Wolf Erlbruch. El pato y la muerte. Barbara Fiore Editora.


Berner Holzwarth y Wolr Erlbruch. El topo que quería saber quien había hecho aquello en su cabeza. Loqueleo-Santillana.


John Burningham. Grandpa. Edición inglesa.


Arnold Lobel. Sapo y Sepo. Loqueleo-Santillana.



Norton Juster. El punto y la recta. Fondo de Cultura Económica.


Ludwig Bemelmans. Madeline. Libros del Zorro Rojo.


Maurice Sendak. El letrero secreto de Rosie. Kalandraka (adaptación de la obra).


Maurice Sendak. La cocina de noche. Kalandraka.


Maurice Sendak. Donde viven los monstruos. Kalandraka.


Visiten OQO Filmes, la plataforma en YouTube de la editorial gallega que recoge numerosas versiones animadas de sus libros.

viernes, 27 de octubre de 2017

De cuentos y sueños


Si les soy sincero, entre mis recuerdos no albergo ninguno en el que mis padres me leyeran o contasen cuentos (me refiero a populares o de hadas, chinos aparte, que esos y los chascarrillos les gustan mucho). No sé si se debe a que la memoria me empieza a fallar o a que esto nunca sucedió, pero lo cierto es que mis primeros recuerdos sobre el hecho literario tienen que ver conmigo mismo. Le tendré que preguntar a mis viejos, no sea que mienta y entonces me toque aguantar reprimendas. Mientras tanto les dejo con los cuentos de Gloria Fuertes, unos que se pierden en los sueños para idear otros nuevos (¡Como debe ser!)

Mañana te contaré un cuento
de un viejecito
que tenía un huerto,
y allí un arbolito;
el arbolito
tenía un nido,
la pájara
se había ido,
y un huevecito dejó;
el huevito solito llora...
-¿Quieres que te lo cuente ahora?
Lo siento...

Mañana te contaré el cuento
del viejecito
dueño del huerto,
y allí un arbolito.

¡Si te has quedado dormido!
Pues ya no te cuento el cuento
del viejo dueño del huerto,
ni el cuento de la pastora
que se comió la loba,
ni el cuento del dragón verde,
ni el de la vaca que muerde,
ni el cuento de la princesa
dentro del “balleno” presa.
No, por haberte dormido,
ya no te cuento los cuentos
que soñando he aprendido.

Gloria Fuertes.
Te contaré un cuento.
En: El hada acaramelada.
Ilustraciones de Rocío Martínez.
2017. Madrid: Nórdica Libros.


miércoles, 25 de octubre de 2017

Viajar, ¿para qué?


Viajar, viajar... ¿Qué tendrá viajar de bueno? A ver, que alguien me lo explique, por favor. ¿Lo de viajar será como lo de adelgazar o más bien como el comer?
Como en el sexo, el viajar tiene muchas variantes y dependiendo de la que nos toque tendremos diferentes opiniones... Los hay que se pasan el día viajando, como los como los maestros (entre los que me cuento), los conductores y los comerciales o los maestros, para los que lo de ponerse al volante es más una rutina que un vicio insano. Carretera para arriba, carretera para bajo, y el camino se va borrando.


También están los que nunca se mueven de su ciudad, de su casa, de su barrio. Un microcosmos más cerrado que les sacia todas sus necesidades sin aviones ni autocares. Aunque es una opción igualmente respetable, he de decir que no es de mi agrado. ¡Las jaulas! ¡Qué aburrimiento...¡ ¡Qué latazo..!
Por último tenemos a los del placer, los de los viajes culturales, los de las vacaciones pagadas. Estos si que se lo montan como Dios manda. Ofertas de última hora, pensión completa y a todo trapo. Si quieren algo de frío, Andorra y Praga. Si quieren más calorcito, la Costa Blanca, las Bahamas o el Adriático. El caso es disfrutar, que la vida son dos días y hay que cambiar de aires... ¡Eso es! ¡Cambiar de aires! Para viajar no hay que recorrer grandes distancias, tampoco pasarse doce horas en un barco, ni hacer escala en Frankfurt. Sobra con andar un poco, mudarse o dar una vuelta de 365º. Probablemente lo que era ya no es, y lo que estaba ya no queda. Conocer otras gentes, aunque provengan de la calle de enfrente, el portal de al lado. Otros contextos, otros humanos. Viajar es perderse, da igual dónde, pero sentirse perdido. Quizá en una clase de física cuántica, o porqué no en un equipo de balonmano, en mitad del parque, o con un libro en las manos...


Y en esas estaba yo, con Saltamontes va de viaje, un libro de Arnold Lobel recientemente rescatado de los anaqueles por Kalandraka, cuando, sin comerlo ni beberlo, me acaban de comunicar que dentro de unos días, me veré de nuevo dentro de un autobús rodeado de adolescentes. Espero que, al menos, el viaje sea tan trepidante y entretenido como el del ortóptero de Lobel, tan curioso como salado.  



lunes, 23 de octubre de 2017

Perder la infancia y encontrarla


Si alguna vez tienen ocasión de visitar mi hogar, descubrirán con asombro que, a pesar del orden que se nos presupone a maestros y científicos, soy un desastre. Papeles por todos lados, montones de libros, trastos de todo tipo, etc. La cosa no tiene remedio ni aunque contrate un escuadrón de limpieza.
El caso es que, entre ese caos imperante, un servidor lo tiene todo muy ordenado (¡Ja!), y si tiene que dar con alguna cosa importante, recuerda ipso facto donde la ha dejado. La crítica viene cuando de repente no encuentro algo y empiezo a preguntarle a mi señora madre (esa sí que es prusiana), “¿Mama, has visto...?” Y empieza a darme la tabarra: “Ni que yo viviera en tu casa...” “Si todo estuviera en su sitio...” “Demasiado tienes en esas cuatro paredes...”


Lo último fueron unas gafas de sol, las únicas graduadas que he tenido en toda mi vida. No sé si definirlas como un capricho o una necesidad, pero el caso es que me gasté una pasta en ellas. Quince días me duraron. El 1 de julio las estrené y el 15 de julio desaparecieron. A pesar de mover Roma con Santiago aquí sigo, cegado por el sol. Así que juré ante el Mediterráneo que con un par de lupas me sobra.
Es inevitable pillar un disgusto cuando uno pierde alguna cosa. Una sensación de intranquilidad te remueve y el nerviosismo se apodera de ti. Sin ir más lejos el otro día mi padre perdió una morcilla (como lo oyen, de camino a la parrilla) y ya, extasiados con la extravagancia, organizamos una redada y no paramos hasta que dimos con ella entre la maleza un par de horas después (descojónense que es de traca).


Hay gente que pierde la cabeza, la virginidad y hasta elefantes (aquí el tamaño poco importa), pero lo más normal del mundo es perder un imperdible (paradójico), la cartera (putada al canto) las llaves (Moraleja: Háganse cerrajeros), o un anillo (imperdonable). Todas ellas cosas muy necesarias que acaban apareciendo detrás del sillón o debajo de algún armatoste del tamaño de Andorra.
Y hablando de objetos perdidos acabo de acordarme de Botoncito, un álbum de Yoko Ogawa y Chiadi Okada (editorial Juventud) que nos cuenta las andanzas de un botón extraviado. Un libro tierno y sin pretensiones que a través de la personificación de varios objetos que abundan en hogares con niños pequeños y además de hacernos partícipes de las vidas imaginadas que se esconde en rincones y recovecos, nos alienta a dar con las cosas que otrora perdimos pero que nos recuerdan un pasado dulce y juguetón: la infancia.


viernes, 20 de octubre de 2017

El viento que sopla


Parece ser que el tiempo se va animando y las temperaturas dejan de arreciar para dar paso al frescor otoñal. Aunque a estas alturas deberíamos estar luciendo abrigo (¡El negocio de la ropa de invierno es una ruina!), sudando bajo el edredón o gastando calefacción, parece ser que manticas, chaquetas y camisetas van para largo. Eso sí, de lluvia, poco o ni un gotazo. En todo caso fresco y viento. Por supuesto, menos deseados...

El viento soplón,
que no pierde el tiempo
y corre que vuela,
que lo barre todo,
todo lo revuelve
y todo lo enreda,
ni llamó a la puerta:
entró en mi oficina
en un arrebato
de polvo y gravilla.
Venía corriendo;
traía noticias
y el pelo revuelto,
pues con tantas prisas
había perdido
en alguna parte,
junto a su sombrero,
los buenos modales.
[…]

Irene Verdú Muñoz.
El viento soplón.
En: Un caso para el detective Saltaflores.
Ilustraciones de Beatriz del Álamo Ayuso.
Ganador del IX Premio de Poesía El Príncipe Preguntón.
2017. Granada: Publicaciones de la Diputación de Granada.